lunes, 16 de enero de 2012

69th Golden Globes: la infumable noche de 'The Artist'

Todo parecía preparado para que este año los Blobos de Oro siguieran la estela que tan bien evidenció la pasada edición. Ricky Gervais se había convertido en un dardo envenenado, en el enemigo público de Hollywood, con su retahíla de mala educación y desmedido humor sardónico contra el ‘estabablishment’ de oropel y alfombra rojo de Hollywood. Salió al atril generando expectativas, con todas las miradas puestas en él y pese a que en su discurso inicial hizo amago de crítica ácida embistiendo contra algunos célebres miembros del mundo del cine como Mel Gibson o Jodie Foster, el fenómeno Justin Bieber, Johnny Depp o la mismísima NBC, que era la que retransmitía la gala, la estrella del humorista y cómico inglés desapareció fulminantemente para aparecer de forma puntual con una cerveza de la mano y dar paso a los presentadores de los premios.
Sin eso, esta 69ª edición de la cacareada “antesala de los Oscar” se vino abajo. Pocas veces una velada de premios de este calado fue tan aburrida, plomiza y eterna. No hubo ningún atisbo de emoción más allá de la sorpresa que se llevó Kelsey Grammer (el mítico ‘Frasier’) a la hora de recoger su premio a mejor actor dramático por ‘Boss’ ante el asombro de los que daban como ganador a Walter White con ‘Breaking Bad’ o la consolidación del pequeño actor Peter Dinklage en su papel dentro de ‘Juego de tronos’. También hizo ilusión ver cómo una gran dama de Hollywood como Jessica Lange subiera a por su premio a mejor actriz de reparto televisiva por su papel en ‘American Horror history’. Ni siquiera ver aparecer al gran Sidney Poitier para entregarle el premio honorífico al gran caballero de la pantalla Morgan Freeman suscitó un instante enternecedor. Por si fuera poco, la audiencia tuve que digerir un descomunal cauce de anuncios publicitarios que interrumpían cada poco la retransmisión.
Por lo demás, todo fue ciertamente previsible e inacabable, entre anuncio y anuncio emitían los Globos de Oro. ‘The artist’, de Michel Hazanavicius, se afianzó como la más que posible ganadora de la próxima ceremonia de los Oscar que presentará, a buen seguro con más desparpajo que Gervais Billy Crystal (o al menos eso esperamos). Además del premio a la mejor comedia o musical, Jean Dujardin obtuvo el de mejor actor y mejor banda sonora para Ludovic Bource. ‘Los descendientes’, de Alexander Payne, fue la elegida como mejor drama. Después de más spots publicitarios se ratificó el liderazgo de Meryl Streep ante sus rivales con ‘La dama de hierro’ y que George Clooney fue considerado el mejor actor dramático por la cinta de Payne. Si se quiere dos nombres seguros para la quiniela de los Oscar, ahí están los favoritos como mejor secundarios Christopher Plummer por ‘Beginners’ y Octavia Spencer, por ‘Criadas y señoras’.
‘Homeland’ le ganó la partida catódica a otras series con más renombre, como ‘Boardwalk empire’ o ‘Juego de tronos’, así como ‘Modern family’ se convertía en la ‘sitcom’ más premiada del año con la traducción simultánea de Sofia Vergara al recoger el premio de manos de Antonio Banderas y Salma Hayek. Jane Fonda volvió a lucir, al igual que al año pasado, ajena al paso del tiempo, lo mismo que Helen Mirren, que sigue siendo la eterna y bella MILF por excelencia del cine actual. También que Michelle Pfeiffer sigue manteniendo su figura enigmática y esbelta. Martin Scorsese ganó el premio al mejor director por ‘La invención de Hugo’ dejando la abierta la puerta a la sorpresa, aunque después del enésimo corte publicitario, la noche estaba perdida y el sopor se fue adueñando de todos. Esta gala de los Globos de Oro ha sido infumable y eterna, llena de bostezos y tedio. En plata: un auténtico coñazo al borde del despropósito.
Una cosa más... ¿De verdad que alguien creía que Pedro Almodóvar tenía alguna posibilidad con ‘La piel que habito’ cuando tenía como contrincante ‘Nader y Simin, una separación’, de Asghar Farhadi? Seamos serios.
Esperemos que los Goya o los Oscar den algo más de juego, porque si no…