lunes, 3 de octubre de 2011

Análisis PES 2012

Ya el año pasado, Konami había dejado claras sus intenciones de mejora en su producto estrella. El PES 2011 era un salto de calidad, un manifiesto intencional que exponía de un modo práctico hacia dónde debía encaminar sus pasos el simulador para ir avanzando en sus avances. PES 2012 sigue en esa regeneración progresiva, explorando las posibilidades técnicas de sus objetivos por recuperar la primacía del fútbol binario. Este PES es, de entrada, el mejor de su generación, el más completo y más jugable, despejando las dudas que despierta ante su eterno rival, el FIFA de EA Sports y que abre esa dicotomía de filias y fobias que despiertan entre los usuarios.
Sin embargo, por segundo año consecutivo, podemos concluir que el incremento de calidad del producto de la empresa asiática de Seabass convence por su paulatino esfuerzo por acercar la fiabilidad que Konami ha ido imponiendo en su titánica lucha por mantener su sello e idiosincrasia. La modalidad de ocio futbolístico que propone PES este año no va por los derroteros gráficos. En este apartado, quizá, no se ven casi novedades respecto al año anterior. O al menos no se perciben muchas mejoras visibles. El año pasado ya abordaron concienzudamente este terreno con sensibles adelantos técnicos, por lo que se ha matizado la iluminación y se han esmerado en el aspecto facial de los jugadores, en el que las estrellas de turno guardan gran parecido con sus análogos reales. En este apartado, siguen sin encontrar rival y así seguirá siendo.
Pero, más allá de eso, por lo que convence este nuevo PES 2012 es por seguir definiendo la corrección de esa rotación de 360º en el jugador, que en esta ocasión se beneficia de una IA mejorada de los jugadores, con la implantación de un sistema de pases libre y control de espacios que se nota tanto en el ataque como en la defensa. Lo más atractivo de este modelo de PES es que, como en la pasada edición, se obtiene la fluidez de movimientos y reacciones sutiles y realistas, donde la velocidad de transiciones y los giros hacen del juego una experiencia muy gratificante. El simulador de Konami ha apostado por el juego al toque, de control, imperando la lógica y dejando que el espectáculo se tenga que construir a base de bascular hacia las bandas, buscando huecos por el centro, pasando y tocando en busca del desmarque sin balón, defendiendo con coherencia o cambiando al extremo débil de forma inteligente. El control del juego parecer ser la meta primordial, lo que va a caracterizar el nuevo PES y la funcionalidad que hace que se acerque a la tentativa verídica del fútbol moderno.
Por eso, las novedades de este año vienen de la mano de dos particularidades internas como son el “Teammate”, función totalmente manual, que propone el desafío para el usuario más avanzado de controlar a un segundo jugador que puede desmarcarse, buscar espacios y arrastrar a jugadores rivales abriendo el juego del equipo y aumentando la sensación de libertad dentro del campo. Y, por otra parte, existe la opción ‘Off the ball control’, relacionada a su vez con movimientos sin balón, esta vez a balón parado, donde también podremos mover jugadores en un saque de falta, de banda o un córner para buscar la mejor opción de remate o de pase. Otra de las ventajas en progreso que nunca defraudan de PES es el estudio de la física del balón, con un esférico muy realista en sus contactos y disparos, que se mueve con naturalidad y se beneficia a su vez del acortamiento temporal que transcurre entre el movimiento y la jugada, elaborando oscilaciones estratégicas que mejoran en función de la capacidad de reacción de los jugadores.
El interfaz no ha variado, siendo exactamente igual que el del año pasado ¿Para qué cambiar si algo funciona? Es decir, que podremos hacer los movimientos de nuestro equipo en unas simbólicas pizarras de entrenamiento que facilitan el acceso y los cambios en las plantillas y el movimiento tanto táctico como estratégico, muy asequible y sencillo para el usuario. En cuanto a las modalidades de juego, se ha dado más cancha y ha estudiado a fondo su apuesta por la Liga Manager (sobre todo en su disciplina Online –punto clave de este juego-) y la característica Ser una Leyenda en este mismo apartado, que ha mejorado respecto a sus ediciones anteriores. Es una opción global que ha venido en llamar ‘Football Life’, que también se une a la clásica Champions o la novedosa Copa Libertadores, que aporta una nueva variante al reto de conocer de cerca la competición más célebre al otro lado del charco.
Otra mejora que agradecerán los fans de la saga: por fin, los penalties vuelven a recobrar sus sentido y lógica con una vista frontal y una accesibilidad de gol mucho menos compleja que en 2011. Así mismo incluye entrenamientos dinámicos con desafíos y muchas más alternativas que hacen de este PES el mejor de muchos años. Lo importante de la franquicia es que Konami sabe que cada año tiene que seguir corrigiendo errores y puliendo ese PES que va camino de ofrecer las garantías suficientes para gobernar el reino del fútbol de ocio de consolas y ordenadores. Los cambios que prometían este año se han cumplido y la renovación sigue en la trayectoria de convertirse, si no lo es ya, en la experiencia de un fútbol total en cuanto a simulador se refiere. Este PES 2012 convence con rotundidad.