viernes, 23 de septiembre de 2011

Dossier: POLICÍAS DEL CINE ESPAÑOL

Agentes de la ley ibéricos y castizos
Aprovechando el estreno de ‘No habrá paz para los malvados’, de Enrique Urbizu, hacemos un recorrido abismal por los agentes de la ley del cine español.
El cine que pertenezca a géneros poco frecuentados por la cinematografía española siempre ha suscitado acercamientos tímidos, tildados de arriesgados por la infrecuencia con la que estamos acostumbrados a romper barreras a la hora de ofrecer algo equidistante a los cauces normalizados dentro de las películas en España. El cine policiaco, pertenece, como la ciencia ficción o en menor medida el terror (que se ha instalado como un género habitual en el catálogo fílmico patrio), a esa estirpe de cintas que devienen en pequeñas muestras para mirar de cerca el compromiso con su propia naturaleza ante que anteponer sus intereses a la abnegada taquilla. Aunque una cosa no esté reñida con la otra. Pero hubo un tiempo, allá por los 50, en que esta tradición de modelar la narrativa criminal a base de ‘thrillers’ de cine negro era algo corriente en nuestro cine como modalidad expresiva que iba más allá del relato policial. Pioneros como Ignacio F. Iquino, Antonio Isasi-Isasmendi, Juan Bosh, Josep María Forn, José Antonio Nieves Conde, José Antonio de la Loma o Francisco Pérez-Dolz abrieron, posiblemente, las páginas más agradecidas a este género patrio tan desconocido como brillante. El género policial ha ido salpicando desde entonces la cinematografía española, brindando a la galería varios agentes que han definido su trabajo de diversas maneras y en distintas épocas. Dentro del policiaco español encontramos una amplia gama de agentes de la ley que componen un pequeño mosaico dentro de la diversidad genérica tan nacional como heterogénea.
Con motivo del estreno de la película de Enrique Urbizu ‘No habrá paz para los malvados’, he aquí una pequeña muestra de estos personajes de comisaría, pistola, placa y rudeza castiza.
Agente de la ley: FERNANDO OLMOS SÁNCHEZ.
Actor: José Suárez.
Película: ‘Brigada criminal’ (1950).
Director: Ignacio F. Iquino.
El caso: Las vicisitudes de un joven agente de policía que, lejos de seguir los dictámenes de sus superiores, abandona un caso aparentemente sencillo para meterse en otro mucho más ambicioso y arriesgado: el robo de un banco del que es cliente por parte de unos peligrosos atracadores.
Perfil: A pesar de que con el jefe del cuerpo haya confianza, Olmos es un policía inquieto que no duda en poner peligro su vida infiltrándose en la organización criminal para destaparla. Cuando tiene que “quitar del medio” a la novia de uno de los integrantes del grupo que es una soplona, dudará entre seguir con su caso hasta al final o hacer caso a sus condicionamientos como policía.
Ficha policial: Una de las películas germinales del género policiaco español que, a pesar de una espantosa e innecesaria voz en off, hereda la esencia del ‘noir’ estadounidense y traslada a los contornos patrios una solvente historia puntuada con la música del mítico Augusto Algueró.
Agente de la ley: ANDRÉS MARTÍN.
Actor: Adolfo Marsillach.
Película: ‘091 Policía al habla’ (1960).
Director: José María Forqué.
El caso: Un policía obsesionado con la muerte de su hija en un trágico accidente de tráfico, en el que el conductor se dio a la fuga, vive las noches de insomnios patrullando en una espiral de locura interna.
Perfil: La agonía que vive este agente contrasta con la por entonces tranquila vida nocturna madrileña de principios de los 60, acechando taciturno en su coche patrulla Z-10. Los fantasmas de un pasado y el deber se mezclan en una tensión que irá ‘in crescendo’ desde que un coche sospechoso apunta a ser el mismo que atropelló a su hija.
Ficha policial: Estupenda película de Forqué, que demostraba una y otra vez su versatilidad tras las cámaras. Destaca, además de la apuesta genérica, alejada de la comedia (sin renunciar a los toques de humor), un espectacular reparto compuesto por Marsillach, Tony Leblanc, Susana Campos, José Luis López Vázquez, Manolo Gómez Bur, María Luisa Merlo y Manuel Alexandre.
Agente de la ley: MARÍO.
Actor: Arturo Fernández.
Película: ‘El salario del crimen’ (1964).
Director: Julio Buchs.
El caso: Mario, un joven inspector de policía que sigue los pasos de su padre, un comisario muerto en acto de servicio, emprende la búsqueda de una poderosa red de traficantes de narcóticos. En el camino, conoce a una irresistible mujer perteneciente al mundo del hampa por la que empieza a perder su dedicación y deber policial.
Perfil: Como en las grandes pelícuas ‘noir’, la ‘femme fatale’ distrae el camino del protagonista y hace que sus encantos obnubilen el cumplimiento de la ley y caer en el lado corrompido. El mundo de Mario, aparentemente severo y férreo con el crimen, comienza a tambalearse con la obsesión por la enigmática Elsa.
Ficha policial: Título injustamente olvidado, se somete al riesgo de una historia en clave de ‘thriller’ que se apoya en unos cimientos estilísticos reconocibles dentro del género, en el que la historia avanza con ritmo y que tiene entre sus bondades, además de la sugerente Francoise Brion, un espectacular plano secuencia avanzado a su tiempo.
Agente de la ley: INSPECTOR MENDOZA.
Actor: John Justin.
Película: ‘Razzia (La redada)’ (1971).
Director: José Antonio de la Loma.
El caso: El Inspector Mendoza deberá hacerse cargo de un caso, gracias al hallazgo de una pareja de periodistas, que apunta a un almacén donde se retienen a chicas. Se destapa de este modo que en el siniestro lugar se esconde una red de prostitución de menores y de narcotráfico muy peligrosa.
Perfil: Hierático y contundente, sin atisbo de sentido del humor, el Inspector Mendoza no tiene ningún tipo de escrúpulo a la hora de hacer valer la ley, por mucho que la delincuencia y la corrupción se fragüe en los contextos de las altas esferas catalanas del momento.
Ficha policial: El gran padre del cine ‘kinki’ José Antonio de la Loma, expone aquí su destreza a la hora de filmar acción y persecuciones con ecos del género ‘poliziesco’ italiano donde su carisma como cineasta se queda a medio camino entre el riesgo y el mensaje ético que esconde un guión lleno de tópicos y lugares comunes. Aún así, esta cinta (que abrió una trilogía con el inspector Mendoza como protagonista) es una muestra de cine de género con pocos medios y donde destaca con el ‘score’ de Stelvio Ciprani.
Agente de la ley: GERMÁN ARETA.
Actor: Alfredo Landa.
Película: ‘El crack’ (1981).
Director: José Luis Garci.
El caso: Un ex policía que ejerce de detective privado recibe el encargo de encontrar a la hija de un poderoso empresario de Ponferrada. Lo que parece ser la fuga de una chica embarazada a la que su padre quiere obligar a abortar se complica, anegando al detective en un oscuro mundo de intereses e hipocresía burguesa.
Perfil: Areta es un tipo hosco y con malos modales. Su fisonomía amable, de tipo de bigote, bajito y algo serio esconde un hombre con carácter que expone el modelo a lo Clint Eastwood y responde a la fisonomía de un antihéroe patrio inolvidable. Basta su actitud en ese atraco mientras come un plato combinado en un bar de carretera: “devuélveme el mechero o te quemo los huevos” le dice encañonando al atracador.
Informe policial: Hubo en tiempo en que Garci, llevado de forma sempiterna por su inagotable cinefilia quiso articular un relato que mezclara mitología del ‘thriller’ yanqui con las circunstancias sociales españolas del momento. El resultado fue una memorable ofrenda a Dashiell Hammett que se produjo durante la transición democrática española respetando el modelo al que se homenajeaba, oscilando entre el equilibrio y la contingencia de asumir con seriedad un filme de estas características.
Agente de la ley: GUMERSINDO “GUMER”.
Actor: Emilio Aragón.
Película: ‘Policía’ (1987).
Director: José Luiz Saez de Heredia.
El caso: “Gumer”, un chico algo patoso y embobado, trabaja como ayudante de farmacéutico junto a una chica, hasta que su jefe resulta asesinado durante un atraco. Sin trabajo, él decide alistarse en la Academia de Policía, saliendo a la calle en un mundo de violencia y riesgo para el que, en principio, él no está preparado. Ella, se engancha a las drogas bajo la potestad de un capo de la mafia.
Perfil: Un agente de fuerza del orden público con el rostro de Emilio Aragón sigue siendo algo extravagante tanto antes como ahora. “Gumer” es un joven al que las situaciones le superan y tiene que curtirse contra sus cualidades torpes e irresolutivas. Por descontado que irá asumiendo su heroicidad y cumpliendo sus objetivos.
Informe policial: El intento de Saez de Heredia por abarcar el género desde un enfoque donde dramatismo y comedia tenían espacio hacen de esta cinta una chusca exposición del género caricaturesco, con dos rostros conocidos del momento, el entonces “Milikito” y la bióloga Ana Obregón en una extraña pareja, intentado (sin suerte) dar un giro a su carrera y arropados por secundarios como Agustín González, Juan Luis Galiardo y Jack Taylor, que es lo único que vale de este desaguisado en forma de ‘thriller’.
Agente de la ley: ÁNGEL ESTRADA.
Actor: Antonio Resines.
Película: ‘Todo por la pasta’ (1991).
Director: Enrique Urbizu.
El caso: Cuarenta y ocho millones de pesetas desaparecidas de un bingo es el botín que pone en jaque a todos los personajes; una actriz de porno en vivo y una encargada de una residencia de ancianos le roban la cuantiosa suma al novio de la primera, sin saber que el dinero pertenece al pago de dos mercenarios para cometer un crimen organizado por la policía.
Perfil: Ángel Estrada es, probablemente, el poli más rudo y más salvaje de este catálogo de figuras policiales. No hay honor ni formas cuando se trata de proteger la ley; la violencia forma parte del ‘modus operandi’ de un brutal inspector ajeno al mundo de corrupción que le rodea. El rol despertó una cara oculta de un Antonio Resines que, acostumbrado a la comedia, aquí daba miedo.
Informe policial: Urbizu sorprendía con este ‘thriller’ de acción policial cuyo rango de moralidad imponía un universo turbio y sórdido reflejado por el cineasta vasco con una frescura hasta entonces inaudita en el cine español de su generación. El poder estético de la perversidad de los bajos fondos de Bilbao, secuencias definidas con perfección y oficio y un trasfondo político que podía aludir al GAL en su discurso sobre mafias policiales dieron una cinta rabiosamente diferente.
Agente de la ley: JOSÉ LUIS TORRENTE.
Actor: Santiago Segura.
Película: ‘Torrente, el brazo tonto de la ley’ (1998).
Director: Santiago Segura.
El caso: Casi sin querer, José Luis Torrente, un policía grosero, racista, misógino y del Atleti, destapa un caso de mafias y narcotráfico que investigará junto a Rafi, un vecino algo lerdo que le sigue en sus pesquisas para llegar a la verdad.
Perfil: Torrente vendría a simbolizar el anverso de cualquier héroe del género en toda su historia. Estamos ante un personaje icónico donde la podredumbre moral, lo escatológico y las desviaciones humanas se ceban en un agente anclado en antediluvianos conceptos ideológicos que, paradójicamente, forman parte de la sociedad española. Torrente es un cerdo con encanto, un vividor, un cobarde y un jeta que abusa del poder y se aprovecha de la debilidad de los demás.
Informe polcial: Santiago Segura se erigió como elemento fundamental cimentado en la integridad estética y narrativa a la hora de lanzar un producto arriesgado que dio en la diana de la taquilla y lanzó su personaje a la fama con tres secuelas más que han definido el camino único de Segura como director. Lo más agradecido de la primera ‘Torrente’ fue esa mezcla de inteligencia y sarcasmo utilizaba el humor desagradable y lleno de cinismo que la han convertido en un clásico del cine español moderno.
Agente de la ley: VIVANCOS.
Actor: El Gran Wyoming.
Película: ‘Vivancos III (Si te gusta haremos las dos primeras)’ (2002).
Director: Albert Saguer.
El caso: El inspector Vivancos descubre una red de corrupción en el departamento tras investigar el asesinato de dos compañeros policías. Solo ante este caso, superando los obstáculos que le ponen sus superiores para evitar desenmascarar el pastel, Vivancos llegará al fondo de la cuestión haciendo valer su placa y la ley.
Perfil: Aprovechando el rebufo de ‘Torrente’, Vivancos sigue los pasos del teniente Frank Drebin (Leslie Nielsen) en ‘Agárralo como puedas’. Un agente del orden público que reúne todos los estereotipos del inspector que se beneficiaba del rostro del Gran Wyoming en una mezcla de humor absurdo y la vanidad que suele darle a sus personajes.
Informe policial: A pesar de que la crítica la puso a escurrir, ‘Vivancos III’ tiene momentos cómicos destacables. Con un trasfondo velado de la desintegración de los valores policiales, la cinta transcurría a golpe de hilarantes gags, humor escatológico y excéntricos personajes en un conato de ‘spoof movie’ policial a la española.
Agente de la ley: SANTOS TRINIDAD.
Actor: José Coronado.
Película: ‘No habrá paz para los malvados’ (2011).
Director: Enrique Urbizu.
El caso: Santos Trinidad es un policía desgastado, un antihéroe descarnado que destapa un complot terrorista que amenaza Madrid al intentar camuflar las huellas de un crimen cometido por él y por el que sus superiores le pisan los talones.
Perfil: Es un hombre que se ha pasado al lado oscuro y odia al mundo tanto como así mismo. Sin embargo, se intuye que una vez fue un buen policía. Aunque sobrevive como un perdedor de dudosos métodos, su destreza le hace meterse en un caso que le superará y le abrirá la puerta a la redención.
Ficha policial: Con la veteranía como arma, Urbizu ejerce con oficio y maestría el que puede empezar a ser considerado ‘thriller’ del año y esa película española de la temporada destinada a llevarse todos los premios habidos y por haber. De momento, en Donosti ha encandilado el sentido crepuscular y sucio de una oscura historia que remite al ‘western’ y a los bajos fondos.
Miguel Á. Refoyo "Refo" © 2011