miércoles, 3 de agosto de 2011

Próxima parada: '3665'

Fue en octubre de 2009 cuando anuncié mi regreso al mundo del cortometraje. En aquélla ocasión el proyecto titulado ‘Km.’ estaba en plena ebullición. La preproducción estaba casi cerrada y el reparto era un regalo caído del cielo: Víctor Clavijo y Mariano Venancio estaban dispuestos a embarcarse en este viaje por una carretera abandonada llena de desconfianza y violencia. Hoy todavía siguen siendo el referente y están atentos a cualquier cambio. Por una serie de circunstancias económicas y de producción inevitables el proyecto se canceló, entrando en una fase de ‘stand by’ que hoy en día permanece alterada por una esperanza que anida en la protección y custodia que tienen sobre él dos productoras solventes (Llanero Films y Armonika Entertaiment). Algún día verá la luz. No lo dudo. Es una gran historia a modo de ‘road movie’ y ‘thriller’ que tiene todos los componentes para, al menos, inquietar y sorprender.
Sin embargo, la espera debía tener un ciclo mucho más fugaz al acostumbrado. No podía permitir que transcurriera un lustro u otra década alejado de todo. Tanto tiempo empezaba a ser algo habitual en el devenir de una incoherente demora. Basta ya. Había que recuperar cuanto antes aquélla sensación que se casi había perdido en la memoria, la misma por la que vale la pena seguir soñando. Como ya dicho en este Abismo más de una vez “la concepción del mundo es la de un lugar caótico en el que para salir adelante uno tiene que inventarse una realidad propia”. Y era hora de volver a soñar, de recuperar la ilusión, de hacer efectivos los deseos desde el esfuerzo y el tesón. Hay que levantarse cuando uno tropieza. Las lamentaciones son un estorbo en el camino. ‘3665’ nació de los recuerdos, de aquellos años en los que todavía emergía la esperanza de fabular en imágenes. Nunca es tarde si crees fervientemente en ello. Si sabes que es la única forma de alcanzar la plenitud, a veces incluso los astros se confabulan para entregarte un pequeño fragmento de felicidad. ‘3665’ es un proyecto muy pequeño, confeccionado con pocos medios, que habla del pasado desde un futuro postapocalíptico. Esto es lo que narra este nuevo cortometraje que, si todo sigue su cauce, será mi reencuentro con la dirección desde ‘El Límite’, rodado hace nueve años, en 2002, sólo rota por una maravillosa experiencia veraniega que se llevó dos premios en la segunda edición del Festival de El Escorial en 2007. Casi una década de sequía cortometrajística ¿Mucho tiempo? Obviamente. Pero no ha sido una elección, ni un arrebato excéntrico. Os lo aseguro. El destino debe quedarse a un lado y volver a darme la oportunidad que tanto he perseguido. Es hora de volver, de contar, de disfrutar y de sufrir, pero dentro de unos márgenes de optimismo que hundan de una vez por todas en la ciénaga el olvido tantos años pasándolo mal.
La aventura ha comenzado… Y no ha hecho más que empezar.
Por eso, ‘Un mundo desde el Abismo’ verá alterada su ya de por sí trastornada rutina de actualización. No son aquellos tiempos en que cuando aquí se cerraba el chiringuito por vacaciones, ilustres bloggers y multitud de lectores lamentaban el periodo vacacional. Sin embargo, el mensaje sigue el mismo que aquéllos posts que avanzaban un asueto estival y veraniego con la promesa de un retorno más convencido y esperanzado. Durante este mes habrá lapsos en los que el flujo de escritos baje. Si escribo menos de lo habitual, ya sabéis la razón. Aunque es cierto que procuraré no perder comba. El mundo internauta es muy exigente y necesita de una atención casi obsesiva. Mi tiempo ahora debe dedicarse a un proyecto que, por encima de venideros obstáculos y contradicciones, lleva una vida esperando ver la luz. Y así será.