martes, 10 de mayo de 2011

Raúl Prieto, Max al mejor actor de reparto por 'La función por hacer'

La obra de Miguel del Arco ‘La función por hacer’ arrasó ayer en los premios Max. Se trata de una adaptación de la función ‘Seis personajes en busca de autor’, de Pirandello y es un trabajo muy modesto que se comenzó a representar en el recibidor de un teatro, de forma experimental. Tras convertirse en el fenómeno más llamativo dentro del panorama teatral español, ayer se alzó con todos los honores como la gran ganadora de una noche dedicada a mundo del escenario. La obra se llevó siete galardones de nueve a los que optaba; mejor director de escena y mejor espectáculo de teatro, mejor empresario privado (Kamikaze Producciones), mejor diseño de iluminación (Juanjo Llorens); mejor actriz de reparto (Manuela Paso) y mejor adaptación de obra teatral. En la lista falta uno. De forma subjetiva, el más importante y especial. Raúl Prieto logró el Max al mejor actor de reparto por esta obra, imponiéndose a Nacho Felipe (Blancanieves boulevard, el musical) y Alberto Jiménez (Glengarry Glen Ross). Una alegría al ver reconocido en forma del premio más importante del país el talento fuera de lo común de este actor que se consolida en el teatro como uno de los grandes intérpretes jóvenes.
Le conozco hace diecisiete años. Podría volver a escribir cosas como que es “un actor que conoce y diferencia a la perfección los diferentes códigos interpretativos, para llevarlos al límite, a la genialidad. Raúl siempre se ha caracterizado por llevar su profesión hasta ése grado de desequilibrio que hace grande la profesión” o también que es “un portento, una auténtica bestia interpretativa que hace plausible cualquier método categórico para llegar al fondo del personaje”. Sin embargo, ya lo hice. Hace tres años. Y éste es un buen momento, el mejor probablemente, para rescatar y ratificar aquel post abismal en el que dedicaba un largo texto a describir porqué Prieto me parece uno de los mejores actores, si no el mejor, que he tenido el privilegio de conocer.
Los que ayer vimos cómo recogía el premio, nos emocionamos. Fue un momento muy especial para los que le hemos visto crecer y hacerse mayor en las tablas de un teatro. Su gran pasión. El de ayer es uno de los tantos reconocimientos que vendrán. Nos sentimos muy orgullosos, amigo Raúl. Un abrazo desde aquí y enhorabuena. Te mereces este premio y todos los del mundo. Ya no por ser el increíble actor que eres, si no como persona y como amigo.