miércoles, 9 de marzo de 2011

Michael Jordan y el béisbol: la anécdota del regreso

Se cuenta que en algún día del primer trimestre de 1994, Michael Jordan entró en el vestuario de los White Sox y vio que Gene Lamont, en aquel momento entrenador del equipo, había pegado en la pared la alineación para uno de los partidos de la MLB de aquella temporada. Jordan fue a ver si su número 45 y su nombre estaban en ella. No hubo suerte. Alguien se le acercó y le preguntó por esta situación: “¿Cuánto tiempo hacía que te quedabas fuera?”. El entonces ex jugador de los Chicago Bulls contestó: “Hace más de quince años, desde segundo de bachillerato”.
Frank Thomas entró al vestuario sin mirar aquélla lista. No le hacía falta. Tampoco a Ozzie Guillén, ni a Tim Raines, ni a Julio Franco. Jordan les miró y supo que su regreso al baloncesto estaba un paso más cerca que su pertinaz intento por convertirse en una estrella de las ligas mayores de béisbol.