lunes, 7 de febrero de 2011

XLV Super Bowl: Los Green Bay Packers se llevaron la final más emocionante de los últimos años

Cuando quedaban siete minutos para la finalización de la XLV Super Bowl, el acontecimiento deportivo nacional por excelencia en Estados Unidos, el partido se puso al rojo vivo. Ben Roethlisberger da un pase maravilloso para que Mike Wallace recepcione y anote un ‘touchdown’ que ponía el marcador 25-28 acercando a los Pittsburgh Steelers al rebufo de unos impresionantes Green Bay Packers, que habían dominado con potestad todo el partido. Los Steelers ajustaban el juego dándole la emoción que se espera a una final de esta índole. Menos de la mitad del último cuarto y ambos conjuntos a tiro de ‘field goal’. La adrenalina se dejaba notar en el terreno de los Cowboys de Dallas. Los Steelers empezaron a presionar y subieron desde la 28 para obtener dos ‘down’ con mucha rapidez. Sin embargo, Roethlisberger, que estaba siendo básico para su equipo, no iba a cuajar su mejor noche.
El dúo Aaron Rodgers y Greg Jennings iba a seguir con su recital, haciendo que los Packers despertaran y estuvieran a punto de lograr un ‘touchdown’ que hubiera dilapidado las opciones de los Steelers. No fue así. A cambio, el omnipresente Rodgers, que terminaría la final completando 24 de 39 pases para 304 yardas, pasa a Nelson y los Packers llegan a la 10. Quedan apenas tres minutos. Si anotan se acaba. La emoción está a niveles de máximo. El público sabe que está ante la que puede haber sido la mejor Super Bowl de los últimos años. Cuando llegan a la 5, los Packers anotan un ‘field goal’. En ese momento álgido, a los Steelers sólo les queda intentar el ‘touchdown’ para llevarse un partido que se les ha puesto muy cuesta arriba.
Comienzan desde la 28 y consiguen dos primer ‘down’ con mucha rapidez. Los espectadores de medio mundo, entendidos y neófitos, no pueden quitar ojo a las pantallas de televisión. Máxime cuando los Steelers se ponen en tercera y el pase de Roethlisberger es malo. Se lo tiene que jugar al límite, in extremis. Sólo restan 56 segundos para que acabe el encuentro. El último pase de Roethlisberger, el mejor de los hombres de Mike Tomlin, no encuentra a nadie y los Green Bay Packers se convierten en los nuevos campeones de esta sensacional Super Bowl con ajustado 25-31.
La noche empezaría con un insólito hecho. La cantante Christina Aguilera, enfundada de negro y muy segura de sí misma, expelió con su enfática voz el ‘Star-Spangled Banner’, el himno de Estados Unidos. Nadie esperaba que se equivocase ante el asombro del millones de personas que la apuntan como reina del ridículo. La ganadora de cinco Grammies salió como pudo del trance. Pero a lo que vamos… Los Packers hicieron suyo el prólogo del partido. Los Steelers no empezaron bien. Los pases de Roethlisberger que no encontraban recepción. Los Packers del ‘Head Coach’ Mike McCarthy, se apuntaron en seguida dos ‘touchdowns’; uno desde tercera, con Rodgers buscando un pase en largo que Jordy Nelson llevó hasta la ‘end zone’ y otro por un error de Roethlisberger que le valió a los Packers una intercepción que acabó dándole otros siete puntos y colocando en el marcador una ventaja de 14-0 en el primer cuarto.
El ‘quaterback’ de Wisconsin Rodgers lanzó un pase de 29 yardas para el ‘touchdown’ de Nelson, un hombre clave en este final de temporada, antes de que el defensa Nick Collins interceptara un pase de Roethlisberger y regresara 37 yardas para anotar. Pittsburgh sumaría sus primeros puntos con un gol de campo en el segundo cuarto de Shaun Suisham. Cuando parecía que los Steelers se recomponían en defensa y en ataque comenzando a atacar desde la yarda 22, Roethlisberger vuelve a fallar cuando buscaba a Wallace. Un pase de Rodgers desde 20 yardas hizo que Jennings recibiera justo en la línea de ‘touchdown’. Las cosas parecían inclinarse hacia Green Bay. Nada más lejos de la realidad. Antes del descanso el ‘quaterback’ Roethlisberger, empezó a lavar su imagen y con un pase de ocho yardas al veterano Hines Ward se llegaría al descanso con el primer ‘touchdown’ de los Steelers y un marcador de 10-21.
Lo de los Black Eyed Peas, los gallos de Fergie, Slash saliendo del suelo para hacer una esperpéntica versión del ‘Sweet hild on mine’ o la bufonesca adaptación del ‘The Time Of My Life’, entre otras, mejor ni mencionarlo. Puro horror para los oídos, por muy bonito que fuera el show amenizado por cientos de personas enfundadas en trajes luminiscentes. Los Steelers salieron con la convicción de poder remontar el encuentro. Rashard Mendenhall sumó ocho yardas y encajó otro importante ‘touchdown’. Por entonces, el marcador estaba 17-21 y abría el partido a la emoción. Sin embargo, la figura de Rodgers fue clave en la victoria de los Packers. Su conexión con Jennings dejó en un espejismo la anotación de Wallace tras pase de 25 yardas de Roethlisberger. Los Packers supieron aguantaron hasta el final con su mínima ventaja, que se selló con el ‘field goal’ de Mason Crosby para coronar a los Green Bay Packers otra vez como campeones de la Super Bowl desde 1997.
Por supuesto, Rodgers se alzó con el MVP de una noche que siguieron alrededor de 150 millones de persona a lo largo y ancho de los 200 países a los que llegó la señal televisiva. Los Packers recogen así el testigo de campeones de los Saints de Nueva Orleáns y rubrican con un impecable partido una de las finales más emocionantes de las últimas ediciones y en el que hubo polémica, ya que algunos cientos de aficionados se quedaron fuera del estadio como prevención debido que las fuertes nevadas invalidaron una zona del estadio. Otros 1.250 aficionados fueron reubicados de lugar antes que diese comienzo el encuentro y la indignación y frustración del partido más importante del año hizo que Jerry Jones, dueño de los Cowboys de Dallas, no lograra superar la marca de asistencia en una Super Bowl. En cualquier caso, con una exhibición de precisión de ataque aéreo, los Packers volvieron a ganar una final después de caer frente a los Denver Broncos 31-24 en San Diego en 1998.
Por su parte, el escaparate comercial que supone la Super Bowl, donde se concentran algunos de los anuncios más costosos y vistos del año, volvió a ser otro reclamo más en una noche donde toneladas de perritos y hamburguesas se cocinan a la barbacoa y millones de litros de cerveza se consumen en el acontecimiento más seguido del año. Cada anuncio puede llegar a costar hasta tres millones de dólares por treinta segundos de duración. Esta XLV Super Bowl trajo de nuevo 63 ‘spots’ de lo más variopinto; desde la estrambótica argamasa conceptual que unió a Justin Bieber y Ozzy Osbourne para la tienda de electrodomésticos ‘Best Buy’ hasta los de Pepsi-Max, Hyundai Elantra: ‘Hypnotize’, el de Kim Kardashian para Shape-ups, los de BMW y Motorola, el del castor y Bridgestone, el de la Fox ‘The American Family’ con una recopilación de shows aludiendo al evento o los habituales de Doritos, Budweiser y Coca-Cola pusieron la cota destacada de calidad y humor dentro de los intervalos sin juego dentro de una noche muy completa en el que se estrenaron los trailers de películas ‘blockbusters’ como ‘Transformers: Dark of the Moon’, ‘Super 8’, ‘Thor’, ‘Captain America: The First Avenger’, ‘Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides’, ‘Rango’, ‘Rio’ y ‘Cowboy and Aliens’. El diario Boston.com tantea las preferencias de este apartado con un termómetro que indica lo más votado por los telespectadores a través de votaciones por Twitter. Aquí tenéis su curioso ‘Brand Bowl’.
Tenéis todos los vídeos promocionales de esta Super Bowl en el Canal Youtube dedicado a este microvento dentro del espectáculo deportivo.