jueves, 17 de febrero de 2011

17 de febrero: Mi segunda mayoría de edad

El año pasado, el día de mi cumpleaños, me hacía la misma pregunta: ¿Y ahora qué? 365 días después, la incógnita sigue siendo la misma ¿Me preocupo? No. Desde esta foto de arriba en la que poso sonriente como un chaval risueño y con rostro de pardillo que iba fundando sus ilusiones y sueños ha pasado la mitad de mi vida hasta este instante. Entonces tenía dieciocho. La mayoría de edad. Una edad cojonuda, todo sea dicho. Hoy soporto justo el doble. Lo positivo es que desde entonces sólo han pasado años. Casi dos décadas. No se ha perdido nada más. Se han ganado algunos kilos, se ha poblado la barba y se ha perdido algo de pelo. Vamos, lo normal. Sin embargo, si uno conserva la misma intensidad con la que se quieren las cosas, la esperanza tiene que seguir intacta.
Según dicta la experiencia, no hay que sucumbir al paso del tiempo, ni dejarse consumir por él, ni que nos consuma. Pienso en aquellos tiempos proyectados en el presente y soy capaz de determinar varias analogías con las que vivo en estos procelosos tiempos de incertidumbre. Se añoran personas y periodos irremplazables, pero hay un mundo entero por descubrir. Es la ventaja de desconocer qué pasará con tu vida a corto plazo. Sigo siendo una pequeña historia particular y errática dentro de una zozobra endémica, llena de obstáculos por superar. Lo reconfortante y sugestivo es participar en este emocionante juego con las mismas ganas que se tenía a los dieciocho. Y más si ello comporta un desconocimiento total del porvenir ¿Qué me deparará el destino? ¿Qué pasará mañana? ¿Cambiará algo el mes que viene? ¿Qué haré dentro de cinco años? Era la pregunta de entonces y la de hoy. Y hay que hacerlo sin perder las inagotables ganas de diversión y descojone. Nunca hay perder la sensación de jugar como un niño, como un adolescente, con las mismas ganas. Si no, los años acaban por acabar con todo eso. Por eso, en este preciso instante voy a seguir la tradición anual de disfrutar de una buena cerveza fría para celebrarlo. Y luego otra por aquel chaval de la foto…. Y otra más de nuevo por mí y por mi familia y amigos. Y después otra…
Os invito a que hagáis lo mismo y brindéis por mí.
UPDATE
Otro año más las dádivas han sido de nuevo un colofón a un cumpleaños más. Sin embargo, este hecho prosaico y material no es nada comparado al cariño de tus amigos, de la gente que está ahí, a todos los comparten parte de mi vida. Ése es mi mejor regalo cada año.
La lista de este año se compone de los siguientes presentes.
1.- Reloj de cocina Shirt Gigoló para Ale-Hop ‘El Chéf Vive!’.
2.- Bandera oficial del Athletic Club de Bilbao.
3.- ‘Bang! The Bullet!’, juego de mesa, de Emiliano Sciarra. Edición especial.
4.- Cult Classics: ‘Terminator 2’ Series 3 7" T-800 Battle Across Time. De Neca.
5.- Reproductor multimedia y TDT HD Siemens Gigaset HD600 T.
6.- ‘Wilson’, de Daniel Clowes. Reservoir Books Mondadori.
7.- T-Shirt ‘Amanece que no es poco’.
8.- Elástica oficial tercera equitación Athletic Club de Bilbao (Totalmente personalizada para darle caña a la animación a mi equipo del alma).
9.- ‘Mi diccionario de cine’, de Fernando Trueba, Galaxia Gutenberg.
10.- ‘¡Harpo habla!’, de Harpo Marx. Seix Barral.
11.- Una petaca de cuero para darle al ‘drinking’ de forma sofisticada y como los ricos.
12.- ‘Enciclopedia de la gastronomía francesa’, de Vincent Boué, Hubert Delorme con fotos de Clay Mclahan. Blume.
13.- ‘Maquina para hacer pasta’ de CASA.
14.- No se percibe, pero es ‘Canino’, de Yorgos Lanthimos. Avalon.
15.- ‘El guión’, de Robert Mckee. Alba Minus.
* Falta un dvd de 'La red social', de David Fincher. Sony Pictures, que sale el próximo día 15 de marzo.