martes, 11 de enero de 2011

Nominaciones XXV Premios Goya. Grandes olvidos.

Echando un vistazo las nominaciones de estos XXV Premios Goya, uno se para a pensar cosas. Fenómenos sin lógica que evidencia algo de incoherencia dentro de los círculos que componen esa férrea y enclaustrada industria que se da en llamar Cine Español. Un poco como esa cutre exhibición de colegueo que se ha dado a la hora de presentar la gala de nominados con Jorge Sanz, Marta Etura y la voz en off del Presidente de la Academia apuntando en una hoja con un fluorescente como si estuviera haciendo una quiniela deportiva ¿Cómo es posible que la controvertida ‘Balada triste de trompeta’, de Álex de la Iglesia, más allá del aluvión de candidaturas que ha obtenido, no vea recompensada la mejor labor dentro del cómputo de la película? Me refiero a la incongruencia de no ver a Carlos Areces nominado a mejor actor (que bien podría haber sido a la mejor actor revelación, vistos los arbitrios que siguen a la hora de nominar en esta categoría). Su labor es lo más brutal y brillante de un filme radical. En él nace el interés de la historia, representa el acierto mayúsculo con el que el actor da una lección de mutación, de crecimiento interpretativo en pantalla pasando de ser un ingenuo y apocado personaje hasta convertirse en una bestia temerosa. Me atrevería a decir que incluso supera la magnífica composición de Javier Bardem en ‘Biutiful’.
Tampoco entiendo muy bien porqué la labor de dirección artística de ‘Agnosia’ no está, al menos, mencionada como una de las más sobresalientes del año. Ni porqué Emilio Aragón opta como mejor director novel por una de las películas más paupérrimas de la temporada en el que, precisamente, la peor parte se la lleva uno de los mandamases de ‘La Sexta’. Aunque me lo imagino. También es triste que una de las mejores producciones nacionales, ‘El Gran Vázquez’, de Óscar Aibar, haya quedado fuera de la carrera final por llevarse algún Goya. Tampoco está ‘Héroes’, ‘Entrelobos’, ‘Secuestrados’… Por lo demás, estamos de acuerdo. A ver si ahora porque se echen de menos algunos nombres vamos a abominar los premios del cine español. Vale, las películas que acumulan más candidaturas son las esperadas, los grandes títulos de este año; además del acopio de la obra de De la Iglesia, el riesgo y la voluntad recompensados a Agustí Villaronga de ‘Pa Negre’ y la lógica (si no hubiera sido absurdo enviar la película como representante española a los Oscars) de ‘También la lluvia’, de Icíar Bollaín, tampoco hay sorpresas en los restantes apartados, aunque, por ejemplo, las nominadas a mejor actriz dejen un poso de despreocupación sobre el consecución del galardón. Habrá que ver qué sucede en la velada del 13 de febrero.
Vamos a hacer una cosa. Independientemente de los antojadizos resultados de esta, al fin y al cabo, competición por dejar sobre el papel la que se considera mejor película española del año, podemos considerar ‘Enterrado (Buried)’, la película de Rodrigo Cortés, cinta americana de vocación, española de espíritu y producción, como la película más destacada del año. Por encima de cualquier otra. Sin paliativos. Así no nos llevaremos sorpresas ni decepciones.
Lista completa de nominados.
(Fuente: EL PAÍS).