miércoles, 8 de diciembre de 2010

REFOrmspring, nueva vía de comunicación absurda

Me he abierto una cuenta en Formspring ¿Qué diablos es eso? Pues, en síntesis, no es más que otra de las muchas formas de perder el tiempo a las que ha avocado la siempre compleja y progresiva Comunicación 2.0 en las que proliferan y se acrecientan las nuevas redes sociales. Una especie de formulario web avanzado y personalizado que no sé exactamente a qué responde, pero que esgrime su particular interés (si es que lo tiene) en preguntar o comentar y recibir una contestación o réplica. Desde él cualquier persona puede dejar las preguntas que sean, de forma anónima o nominal. Vendría a ser como esos encuentros digitales que se organizan en los periódicos para que el usuario pregunte al invitado de turno. Obviamente, no es relativo, pero aún así lo entiendo como un ‘crowdsourcing’ del pequeño entramado que hay entorno a mi nombre.
De este modo, cualquiera puede preguntarme la parida que sea desde este nuevo espacio dentro de los confines abismales. De momento, está teniendo una acogida más que aceptable, sobre todo con preguntas de cine y otros aspectos de ocio en los que tengo algo de experiencia o capacidad sensata para responder (si me preguntan de física cuántica o algo excesivamente perspicaz no seré capaz de rebatir) con alegría y absurdez mayúscula, como todo lo que concibo dentro de la red. La intención es clara: abrir una nueva vía mucho más accesible entre el lector del blog y el que esto escribe. Se evita con ello todo obstáculo a la hora de intercomunicarse y hacer más directa la comunicación. Aceptaré cualquier tipo de pregunta o comentario, crítica e incluso provocaciones instructivas y lúdicas, como siempre, desde el respeto, las buenas formas y el buen rollo. Así que ya sabéis, a vuestra disposición pongo este nuevo canal por si animáis a contactar y departir mediante vuestras preguntas o apostillas.
Sólo tenéis que entrar en el nuevo REFOrmspring.