martes, 12 de octubre de 2010

Se va Manuel Alexandre, el actor más entrañable del cine español

Su rostro despertaba tanta cercanía y bondad entrañable que hoy cuesta sobreponerse a la noticia de la pérdida de uno de los actores más admirados y queridos de nuestro cine. Con el fallecimiento de Manuel Alexandre la cinematografía patria no sólo pierde a ese personaje bienquisto, trabajador y apreciado, si no a uno de los últimos bastiones de una generación de intérpretes cómicos que han dado a nuestro cine la personalidad y el carisma necesario para los grandes clásicos sean hoy auténticas joyas comparables a cualquier obra maestra de esplendor dentro del noveno arte. Alexandre tiene en su filmografía varias de ellas. Películas que sin su presencia no hubieran sido lo que son: parte de nuestras vidas. Su rostro forma parte de la memoria, con esa sensación de contigüidad, que siempre ha estado ahí, haciéndonos disfrutar con su trabajo. Desde que debutara en la gran pantalla con ‘Dos cuentos para dos’, de Luis Lucia y seguir con una de tantas obras cumbre de Berlanga ‘Bienvenido Mr. Marshall’, siguiendo colaborando junto al mítico cineasta en importantes títulos como ‘Calabuch’, ‘Los jueves, Milagro’, ‘Tamaño natural’, ‘¡Biba la banda!’, ‘Todos a la cárcel’ o ‘París-Tombuctú’, su figura se hizo imprescindible para dotar de talento y cordialidad a sus personajes. Películas de la talla de ‘Muerte de un ciclista’, ‘La vida por delante’, ‘El salario del crimen’, ‘Luces de bohemia’ y ‘Los ladrones somos gente honrada’ situarían a Alexandre en referente dentro de los secundarios más capacitados del cine español.
Y con ellas se afianzó para la posteridad individualizando las cualidades constitutivas de un rol sobre el que edificó toda su carrera, el del buen hombre, de perfil amable, de particular e inconfundible voz benevolente, de naturaleza cándida y próxima, de ésa sencillez en su carga emocional que ha dignificado la amabilidad y el afable carácter de un actor querido por todos. Siempre será el imperecedero Benítez de ‘Atraco a las tres’, el tío Julián de ‘Plácido’ que roba una cesta de Navidad para poder compartirla con su familia o también, como para toda una generación que le identificó con su personaje, Don Matías, el profesor de los miembros del grupo musical Parchís en ‘La guerra de los niños’, así como Roque Freire en ‘El bosque animado’. Con la muerte del adorado Alexandre el cine pierde a uno de sus emblemas de la comedia y se queda si el calor y la fragilidad de ese actor nostálgico que deja en el recuerdo una carrera intachable y plena, con más de trescientos títulos a sus espaldas y el cariño de un gremio que hoy llora su muerte demostrando la tristeza del gran mito que se ha ido. Alexandre hoy se ha despedido para siempre, pero seguirá vivo en nuestros corazones.