viernes, 21 de mayo de 2010

Fran Yeste se va del Athletic

Si hace tan sólo una semana, Joseba Etxeberría dejaba el Athletic Club de Bilbao por la puerta grande tras quince años en las filas del club bilbaíno, hoy es Fran Yeste, otro estandarte de los colores de San Mamés quien deja el equipo en el que ha desarrollado su toda su carrera futbolística. La diferencia; mientras “Etxebe” ha abandonado el club de su vida con aplausos y lágrimas, con la concordia de la parroquia ‘athleticzale’ en pie y el reconocimiento público, Yeste lo hace por la puerta de atrás, con una controvertida situación de negociaciones que han derivado en la marcha final del jugador basauritarra.
Era un secreto a voces. El ‘10’ rojiblanco deja el Athletic después de 19 años vinculado al club donde pasó de ser una jovencísima promesa a erigirse como una de las joyas más brillantes que ha dado Lezama. Su fútbol ha cautivado por su elegancia, por su magia, por ese toque de balón limítrofe a lo quimérico e imposible. Sin embargo, el polémico carácter de Yeste y su discutible actitud no han dejado alumbrar del todo a ese jugador distinto, tan diestro y técnicamente inconmensurable. Sus pretensiones financieras y la actitud displicente de los directivos han podido finalmente con el tira y afloja de los últimos meses. Cuando marcó su último y maravilloso gol con la camiseta del Athletic en el Santiago Bernabeu ni siquiera lo celebró. La marcha de Yeste supone la pérdida de un talento nato que deja de ser “león” prematuramente. Su furia y rebeldía dieron nuevo aires a un equipo clásico, dinamizando con su juego el centro del campo, con un insólito desparpajo y una seducción hacia la grada que dejó con aquellos cortes de pelo o crestas insolentes, celebraciones estrambóticas o aquélla vez a la hora de celebrar su golazo contra el Trabzonspor cuando, ante la mirada atónita de la platea, se bajó los pantalones para mostrar unos calzoncillos con los colores y el escudo del equipo.
Yeste se proclamó Campeón del Mundo con la sub’20 en Nigeria y fue la apuesta de Txetxu Rojo que le hizo ir asumiendo el mando del equipo y consagrarse como una referencia del marco rojiblanco. Pero su evolución se frenó después de una maravillosa temporada 2003/04, metiendo al equipo en la UEFA y destinado a ser uno de los grandes jugadores de este país. Sus constantes problemas de pubis, sus recaídas, sus cacareadas escapadas en la noche de Bilbao y su devaluada condición de ganador en horas bajas empezaron a ensombrecer ese progreso que nunca llegó. A pesar de ello, su clase y capacidad de entender el fútbol quedarán en el recuerdo de un equipo que sigue admirando las maneras de este joven guerrero que hoy ha dejado de ser uno de los referentes para convertirse en otro ídolo que se marcha. Con el carpetazo final a las negociaciones de renovación, el Athletic da por zanjado el que podría haber sido el culebrón veraniego. Ahora Yeste continuará con su carrera, pero será en otro equipo.