lunes, 8 de febrero de 2010

XLIV Superbowl: El huracán de los Saints barrió a los Colts

Los Saints de Nueva Orleáns recogieron el testigo de los Tampa Pittsburg como flamantes nuevos campeones de la Super Bowl, esa final seguida por millones de espectadores de todo el mundo y que supone el evento deportivo más importante de Estados Unidos. Indianápolis no pudo conquistar el que hubiera supuesto segundo título tras conseguirlo en 2007 frente a Chicago. Los Colts liderados por Jim Caldwell se lo pusieron difícil al que, a la postre, sería la escuadra de football ganadora de esta 44ª edición de la SuperBowl.
Indianápolis empezó jugando mucho mejor que Nueva Orleáns. El duelo entre Peyton Manning y Drew Brees, las respectivas estrellas ambos equipos, se estaba saldando con un claro dominio para un luchador Manning, que llevó, con un juego basado en el arranque y la rapidez, a un claro 0-10 en los primeros compases del encuentro. Los Colts siguieron defendiendo bien, con un planteamiento ofensivo circunscrito a controlar a Brees y a no perder la calma en la zona defensiva. Incluso se permitieron el lujo de un espectacular ‘touchdown’ de casi 100 yardas. Sin embargo, la cosa tomó un rumbo radicalmente opuesto cuando Hartley conseguía patear con acierto para poner los primeros 3 puntos para el equipo de Sean Payton, que replanteó su estrategia hasta ponerse por delante a partir del tercer cuarto, que cambió cualquier sensación de inestabilidad para abrir la senda del triunfo. La conexión ‘Brees-Thomas’ empezó a funcionar y dar sus frutos, no sin que Manning y los suyos impusieran un juego de fuerza defensiva que hizo que la emoción tuviera gran protagonismo a lo largo de todo el partido.
Cuando el marcador se situaba en un 17-16 todo estaba abierto a especulación. Los Saints habían demostrado a lo largo de la temporada una defensa frágil y vulnerable, pero esta no era una noche cualquiera. Se fueron cerrando atrás, haciendo un excepcional trabajo colectivo que a los Colts les impedía ir sumando yardas. Brees, que acabaría siendo el MVP, colocó un balón interior a Jeremy Shockley, que volvía a dejar otro ‘touchdown’ imprescindible para sellar las aspiraciones del que era el equipo más flojo de esta final. A falta de menos de 6 minutos, el marcador reflejaba lo que sería la sorpresa final: 24-17. Por último, Manning falló cuando su equipo más le necesitaba, haciendo que Tracy Porter interceptara un pase suyo para establecer un con otro 'touchdown' el 31-17 final que dejaba la Super Bowl en manos de los Saints cuando quedaban 3:12 para la conclusión. Brees, el quarterback de Nueva Orleáns, se convertía así en el héroe de una noche donde los Who, el antológico grupo que pone himno a los Saints, pusieron la nota musical y estelar de una noche memorable para una ciudad que vivió un huracán de emociones mucho más gratificantes que las experimentadas hace cinco años por el Katrina. Una gran final que reivindica a equipos aparentemente inferiores que se crecen cuando la situación lo requiere.
Esta Super Bowl dejó también esa especie de tradición multimillonaria que suscita expectación en todo el mundo y supone uno de los escaparates comerciales más espectaculares del planeta: los ‘spots’ que se emiten durante el descanso de los cuartos de este evento de gran repercusión popular. Este año, VIZIO y Beyoncè, los habituales de Budweiser, Doritos, Bridgestone, Gatorade, Coca-Cola con 'Los Simpsons', el juego de EA 'Dante's Inferno', Intel, NCIS, E-Trade, Charles Barkley y Taco Bell, KIA… y un largo etcétera que podréis ver aquí.
Ah, y los trailers de inminentes estrenos dentro de una cita que mezcla, de forma concienzuda, deporte y cinematografía como estrategia de ‘marketing’ recíproco; ‘The Last Airbender’, ‘Prince of Persia’, ‘Shutter Island’, ‘Robin Hood’, ‘Iron Man 2’ o ‘Alice In Wonderland’, como los más destacados de otra noche de absurdo insomnio.