martes, 9 de febrero de 2010

Evolución de mandos

Seguro que os acordáis de esto de aquí arriba de la foto. Era el control de NES, que hizo que el D-Pad fuera una de las partes fundamentales del juego de consola. Han pasado muchos años. Más de los que nos gustaría recordar. Sin embargo, con su evolución hacia el SNES, instauró y optimizo un nuevo camino, reformulando nuevos cambios basados en una misma estructura. Sin ir más lejos: el mando de la PS, ya que fue originalmente fue una plataforma desarrollada como unidad de CD-ROM para SNES.
Aquel recuerdo tan añorado de la Super Nintendo, aquel accesorio utilizado por una generación que empleaba más tiempo en darle uso que a otros consagrados al onanismo, siguió su curso. En su perfeccionamiento, Nintendo no fue capaz de conseguir un modelo a la altura, como sí lo sería el Pad de la PlayStation que, basándose en sus ventajas, apenas ha cambiado. Cuando surgió el Dualshock, que permitía jugar a los FPS de manera más eficaz, se logró revolución que nunca se consumó como el hallazgo que nunca logró el mando de la N64 a pesar de su vibración. Posteriormente, la XBox perpetuó los colores de los botones. Lo intentó. Pero perdió la partida.
El Pad de Sony, hoy en día, representa una evolución se ha consagrado como uno de esos ejemplos de culminación inalcanzable, que no ha sufrido apenas cambios por muchos años que hayan pasado. A pesar de basarse en ideas ajenas, sigue siendo el mando más popular, pese a que apenas haya acumulado cambios o mejoras.