lunes, 7 de diciembre de 2009

Publicidad navideña 2009: Crisis en España, superproducciones 'made in USA'

En España, uno de los elementos que trae, o mejor dicho, que traía, consigo la Navidad era conocer cuáles eran los anuncios o ‘spots’ más esperados de estas fechas. Entre ellos, dos que cada año dejaban claro la dignidad de los publicistas españolas a la hora de concebir este tipo de lanzamientos comerciales como un reclamo tan navideño como el propio Santa Claus; se trataba del anuncio de Freixenet y del que correspondía al de la Lotería de Navidad. En ambos casos, la liturgia se ceñía a sendas superproducciones donde destacaban, respectivamente, algún rostro de lujo o estrella mediática en el caso del cava y en el despliegue de medios en el sorteo de apuestas más célebre del año. Esos tiempos han pasado a mejor vida. La crisis ha dejado huérfana de novedades en forma de anuncio esta Pascua ya en ciernes. Las chicas del equipo español de natación sincronizada son el mismo y reiterativo incentivo, debido a las dificultades económicas de este año de decadencia económica. Aunque siempre es mejor esto que recordar que la marca catalana lanzó alguna campaña navideña hace tiempo con Jacqueline Bisset y Alexander Gudonov o con Norma Duval, sin ir más lejos. Aunque sí, se echa de menos que Scorsese se casque una multimillonaria ofrenda a Hitchcock o ver a Sharon Stone brindando con Banderas.
El de la lotería tiene más euros en su incitación en cuanto a estrategias que lleven al populacho a la compra de billetes, con un empaque visual semejante a lo que se espera de este anual comercial televisivo. Sin embargo, no hay que engañarse. Desde que no está “el calvo de la suerte” soplando polvos mágicos y repartiendo millones, la cosa no es lo mismo. No hay magia. Quizá porque el espectador ya no se cree nada. Y lo que es peor, porque ha perdido la ilusión, ya no sólo por la lotería y sus vacuas esperanzas por brindar con champán sabiéndose ganador en la mañana del 22 de diciembre, sino porque ha dejado creer en la tele.
Algo que no falla es el glamour de los perfumes, esos rostros conocidos, que fulguran bajo un halo retocado en un mundo inalcanzable, sofisticado… Que si Hugo Boss con la naturalidad de Sienna Miller, la imponente Eva Mendes de Calvin Klein, Scarlett Johansson con Cacharel… y marcas típicas como Lancôme, Carolina Herrera, Paco Rabanne, Arman, Dior, Yves Saint Laurent saben extraer la esnobismo visual y prosopopeico de sus productos. Si hasta una avejentada y grotesca Sarah Jessica Parker tiene una fragancia llamada Covet, todo es posible.
Pero lo más importante de estas fechas llega de fuera. Contra la crisis, los yanquis saben venderlo todo. Sin escatimar en gastos. A lo grande. Como debe ser. El mejor anuncio de estas navidades no es otro que el de ‘Victoria Secret’. Para estas Navidades 2009 se han desmarcado con un alucinante ‘spot’ de lencería fina, repleto de sensuales y calenturientas ‘ángeles’ como Miranda Kerr, Alessandra Ambrossio, Lindsay Ellingson, Miranda Kerr, Rosie Huntington-Whiteley o Doutzen Kroes. La maniobra comercial no tiene parangón; explosiones, helicópteros, vehículos, ‘ralentíes’ de lujo, miradas lividinosas, movimientos de cadera a golpe de cámara y un acabado final al más puro estilo Hollywood, con estética de superproducción. Podría decirse que parece rodado por el director más desproporcionado y presuntuoso del mundo del cine actual. Es más, no es que podría, es que está rodado por el director que a todos nos viene a la cabeza con estos adjetivos: el sin par Michael Bay.
Definitivamente, en Estados Unidos saben hacer publicidad: "One gift, a thousand fantasies".