lunes, 12 de octubre de 2009

Do ask. Do tell.

En el episodio 4 de la segunda temporada de ‘Padre made in U.S.A. (American Dad)’, lo que viene siendo la propuesta alternativa parida por Seth McFarlane junto a ‘Padre de familia’, Stan Smith, ese prototípico e hiperbolizado ultraconservador, patriota y obsesivo agente de la CIA y cabeza de familia de una prole disfuncional, es rechazado como orador en la Convención Republicana Nacional representando a Langley Falls. Resignado y dolido, hace ver su gran compromiso con la nación adaptando una obra teatral sobre David Derickson, el asistente personal de Abraham Lincoln. Pero lo que para él es un alegato al americanismo y a la rectitud de los valores más arcaicos de la mentalidad republicana, para los demás se percibe pronto como una metáfora del mundo gay, por lo que es invitado a ser el conferenciante del Sindicato de Gays Republicanos.
Estos días se emite en la HBO el documental con bastante mala hostia ‘Outrage’, de Kirby Dick, sobre el gobernador de Florida Charlie Crist, uno de los políticos republicanos que esconden su orientación homosexual con una doble vida. Lo mismo que el ahora retirado senador de Idaho Larry Craig y el ex gobernador de Nueva Jersey Jim McGreevey. Gays en su vida personal, esposos fieles y conservadores en su vida pública. Mientras en ‘American Dad’ se ironiza sobre la hipocresía yanqui acerca de los gays con la conversión de un radical convencido de los antediluvianos e inmovilistas efectos del viejo aire republicano con un personaje que pasa de presidir el ‘7th Annual Anti-Gay Palooza’ con Pat Robertson a querer compartir un crucero de la llamada ‘Cabaña republicana’, en la vida real política sigue habiendo gente que monta una vida alrededor de una mentira tramoyista para convencer a la sociedad y acaparar votos. Ahora Crist quiere conseguir un puesto en el senado de Washington, la misma ciudad donde se ha gritado este fin de semana el lema ‘Gay, straight, black or white, marriage is a civil right!’. God Bless America!