miércoles, 14 de octubre de 2009

Chuck Norris, Dios y las armas

“El derecho del pueblo a disponer de armas jamás será infringido”.
(Chuck Norris).
Hace menos de una semana, Barack Obama fue premiado con el Premio Nobel de la Paz. Sin embargo, el país que preside continúa siendo la potencia internacional que más invierte en esas llamadas “industrias de defensa” que tanto ha simbolizado en su evolución al gran país de las barras y estrellas. Suponemos que la corriente ‘obamista’ no será tan férrea a la idea de que cada americano tiene derecho a tener a un arma de fuego. O sí, vete tú a saber. Lo cierto es que es algo que ingénito a ese patriotismo desbordado y obsesión por la seguridad personal y familiar. Y si hay un icono que lleva prolongando su estela de mito ‘freak’ y reivindicativo del tema durante décadas, mucho más que cualquier otro, ése es, sin duda alguna, Chuck Norris, el heredero ideológico de Chartlon Heston. Y parece que no está muy de acuerdo con la política y la figura del actual ocupante de la Casa Blanca norteamericana.
El protagonista de la inolvidable ‘Desaparecido en Combate’ acaba de lanzar en el diario WorldNetDaily un artículo a modo de disciplina bajo el lema ‘Dios y las armas’. Para Norris las armas mantienen fuerte el espíritu, que para eso están. Para la defensa. En esta primera parte del alegato se alude a algunas de las enmiendas fundamentales del americanismo, para elegir una religión libremente y, sobre todo, para llevar armas de fuego. Se asegura que los derechos fundamentales de América se han convertido uno de los objetivos para las chanzas culturales a menudo consideradas como elementos de estilo de vida rural. Para Norris se utiliza una definición sesgada del conocido como ‘redneck’ sólo por este hecho. Y quien no esté de acuerdo, que tenga cuidado. Que el Walker Texas Ranger más conocido de la televisión fue el creador de la filosofía marcial Chun Kuk Do y puede repartir hostias como panes en cualquier momento. Por eso, asegura que prefiere utilizar su famosa y letal “patada giratoria” que un arma de fuego si alguien entra en su casa (o le lleva la contraria). Se contradice así aquél código 49 del ‘Chuck Norris Facts’ que atestigua que “siempre duerme con una pistola bajo la almohada’.
De momento, ya tenemos la primera parte de ese testimonio en el que hasta alude a Thomas Jefferson para amar por igual a Dios y a una buena AKA 47. Para Norris estos dos afectos van unidos y cogidos de la mano.
Palabra de Chuck.