jueves, 24 de septiembre de 2009

Guinness celebra su 250 aniversario

Hoy se celebra el Arthur’s Day. O lo que es lo mismo, la fecha en que la factoría Guinness celebra del ‘Día Grande’ de sus celebraciones con motivo del 250 aniversario del nacimiento de una empresa dedicada a suministrar la mejor y más conocida ‘stout’ irlandesa. Se trata de una celebración ecuménica, repartida por seis capitales repartidas por todo el globo. Sesenta artistas actuando con música en directo en un solo día, en cinco ciudades de todo el mundo. Las elegidas para este evento han sido Kuala Lumpur, Nueva York, Yaundé y Lagos y, cómo no, Dublín, la capital imperecedera de esta cerveza considerada como un orgullo y símbolo nacional dentro y fuera de sus fronteras. Allí, se celebra una fiesta por todo lo alto desde la propia fábrica de St. James’s Gate extendida hasta todos los ‘pubs’ de la ciudad. La fiesta se propaga por todo el mundo, en las principales cervecerías y ‘pubs’ del mundo, donde también se brindará en tan señalada ocasión con concursos y sorteos de todo tipo.
Según cuenta la Historia, ya se celebraba un festival veraniego en St. Jame’s Gate, lugar donde se venera la tradición de raigambre cervecera toda la feligresía de Guinness que asiste a Dublín. Se podría establecer el año 1693 como uno de los posibles orígenes del levantamiento del imperio afianzado por Arthur Guinness, que adquirió los derechos de la cervecería situada en esta antigua iglesia de la mano de Sir Mark Rainsford. Lo que primero fue una exquisita ‘porter’ conocida como ‘entire butt’ pasó, con los años, a compartir catálogo con la clásica ‘Irish Ale’ que devino en una variante denominada ‘stout’, término designado para describir un sabor más fuerte e intenso que la ‘porter’. La Guinness es uno de los placeres más distinguidos para el paladar de un buen cervecero, con ese característico sabor proveniente de la cebada tostada que se mantiene sin fermentar, extensible a su gruesa y cremosa espuma como resultado de una mezcla de nitrógeno importantísima en su contribución que hace destacar esta cerveza negra por encima de las demás. Ése proceso de pasteurización y filtración del agua procedente de Wicklow Mountains, con la cebada, la malta, el lúpulo y la levadura, refinado todo con ictiocola, ofrece uno de los más sugerentes néctares que se identifica por un color negro intenso y su sabor único.
Las celebraciones de Arthur’s Day recuerdan que justo hoy, 24 de septiembre, se cumplen 250 años desde que Arthur Guinness firmara el contrato de arrendamiento de la fábrica de St. James’s Gate por 9.000 años a razón de 45 libras por año. Diez años después, en 1769, Arthur Guinness exportó su producto por primera vez, cuando envió seis barriles de cerveza a Inglaterra. Fue el comienzo de la internacionalización de un producto que sigue manteniéndose como uno de los más demandados que recuerden los fastos.
A las 17:59 horas, en un evidente guiño numérico al año 1759, habrá que alzar una Guinness bien fría y esperar esos 119,5 segundos que necesita una pinta para estar en su punto y brindar por la creación de uno de los placeres más satisfactorios llegados de Irlanda.
¡Hoy más nunca “Sláinte Mhath”!