martes, 1 de septiembre de 2009

Disney y la compra multimillonaria de Marvel

2.800 millones de euros han tenido la culpa. Los mundos del cómic y del entretenimiento se tambalearon ayer cuando se anunció la compra de factoría Marvel Entertaiment Group por parte de la todopoderosa Disney. Los rumores y conjeturas comenzaron a correr como la pólvora, por blogs y medios digitales, desatando todo tipo de comentarios y controversias al respecto por parte de aficionados y conocedores del universo cómic. Los ‘fans’ más apocalípticos en seguida comenzaron a hablar de ‘crossovers’ absurdos entre personajes célebres de una y otra categoría, de hipotéticas acciones que degeneraran el producto de una línea de cómics histórica y venerada para el aficionado. Sin embargo, las consecuencias de esta monstruosa transacción son imprevisibles.
No hay porque pensar en que con esta compra Disney vaya a adulterar los contenidos tebeísticos de Marvel, ni que infundan sobre ellos el temible infatilismo arcaico del imperio del tío Walt. Disney logra así consumar una estrategia que venía buscando desde hace tiempo, la de abarcar un segmento demográfico de audiencia que no ha logrado mantener en estos últimos tiempos: la de los jóvenes adolescentes de género masculino que renuncian, como es lógico, a la línea infantil y femenina seguida en productos como la insoportable Hannah Montana o los infames Jonas Brothers. Los amantes del Noveno Arte no tienen porqué preocuparse, puesto que tanto las licencias como los contratos ya existentes no se verán afectados por la venta. Si DC Comics fue absorbida por AOL-Time Warner atendiendo al filón que suponen los filmes de superhéroes, Marvel encuentra en Disney un demostrado potencial de expandir la creación de contenidos y licencias de negocio. No hace mucho tiempo, dentro de los emporios cinematográficos Touchtone fue un valor de Disney, al igual que Miramax o recientemente Pixar.
Nada tiene porqué cambiar, aunque haya que quien piense que el conflicto no llegará tanto por el nivel creativo, sino por un entorno burocrático. Tampoco es para tanto. Marvel se beneficiará del control como primera potencia en la red mundial de parques temáticos de Disney. Eso, es seguro. A cambio, se amplifican las posibilidades de los cómics de Marvel en su distribución internacional. Tampoco es que Marvel haya sabido desarrollar la calidad de algunas de sus adaptaciones del tebeo a la gran pantalla; ‘Electra’, ‘El motorista fantasma’, ‘Los 4 fantásticos’, ‘Spiderman 3’ o ‘Lobezno’ son claros ejemplos de ello. En cualquier caso esta mediática sinergia empresarial sigue siendo impredecible.