viernes, 18 de septiembre de 2009

Arranca la 57ª edición del festival donostiarra

Hoy ha comenzado la 56ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Ante la crisis económica que asola al mundo, Donosti abre sus puertas tirando la casa por la ventana y acercando lo que un día convirtió a la Zinemaldia en un referente festivalero entre los mejores eventos cinematográficos del mundo con el ‘galmour’ necesario para este tipo de cenáculo. La jugada va en contra, parcialmente, de los designios fílmicos del festival, puesto que desaparece una de las retrospectivas. Sin tener en cuenta que a su vez se recortará mucha reunión social con piscolabis y barra libre. Abrirá el festival ‘Malditos Bastardos’ el mismo día de su estreno en España, sólo que allí, será el propio Quentin Tarantino (que llegó ayer al María Cristina) y el actor Brad Pitt quienes presenten con todas las galas esta esperada historia bélica del director de ‘Pulp Fiction’. Alguna de las figuras destacadas que presentarán película en un envidiable entorno como es el Kursaal son Naomi Watts, Terry William, Robert Duball, Jim Jarmusch, Ang Lee, Atom Egoyan, Michael Winterbottom, François Ozon, Tom DiCillo, Jacques Audiard, Johnnie To, John Madden, Samira Makhmalbaf y Bong Joon-ho. El público también ha respondido, puesto que se han vendido más de 65.000 entradas. El premio Donostia 2009 recae en un veterano actor de la talla de Sir Ian McKellen, al cual se le reconoce una impecable carrera. Este año sólo uno. Por aquello de la mencionada crisis.
Más allá de lo que pueda deparar, como cada año, recuerdo todo lo vivido en este certamen durante los ocho años en los que asistí como acreditado. Un montón de recuerdos que siguen invariables, por mucho que pase el tiempo.
Echo de menos la Bella Easo, sus bares, sus pinchos (sobre todo los del Casa Vergara), su ambiente de fiesta, la maratonianas sesiones de cine, las charlas, la playa de la Concha, los bocadillos del Juantxo… Donosti sigue siendo el festival en el que crecí, en el que escribí mis mejores crónicas y donde los recuerdos se acumulan y se van perdiendo en el pasado con el inexorable paso del tiempo. Espero volver algún día.