viernes, 7 de agosto de 2009

Fallece uno de los padres del cine de los 80, John Hughes

1950-2009
La vida cinematográfica de muchos adolescentes que pertenecieron a la década de los 80, que vivieron el cine como parte de su vida y aprendizaje a través del celuloide o que, simplemente, recuerdan alguno de los títulos que componen su legendaria (y poco prolífica) filmografía lo comprenderán. El hecho de que John Hughes nos haya dejado es un triste suceso. Se quiera o no. Quizá no tanto como algunas glorias musicales que marcaron con su legado un pináculo difícil de superar, pero sí dejará en el recuerdo un puñado de títulos como testamento a recordar como parte nostálgica de una época que ya echamos de menos con un pesar adulto que da hasta mal rollo. Hablar de John Hughes no es sólo precisar los conceptos del cine ‘teen’ o juvenil en su genealogía primigenia, de su inocente lógica a la hora de exponer factores y problemáticas comunes a la juventud más de ayer que a la de hoy.
Puede que sus mejores obras, ‘El club de los cinco’, ‘Todo en un día’, ‘Mejor solo que mal acompañado’, ‘Solos con nuestro tío’, producciones como ‘La chica de rosa’, ‘¡S.O.S.! Ya es Navidad’, parte de la saga de ‘Solo en casa’ y algún puñado de títulos como guionista no pasarán como emblema catedralicio del cine, obviamente, pero sí serán recordados con cierto cariño por algún adulto con añoranza de una tipología genérica que ahora se está volviendo a poner de moda, pero sin el carisma y la distinción con la que, sobre todo en su primera etapa, supo conferir este hombre que hoy pasa a formar parte del extenso obituario de Hollywood. Y debe hacerlo por la puerta grande. Porque Hughes es el padre de muchas comedias que son y seguirán siendo parte de la historia del género, un espejo en el que contemplarse.
Echando un vistazo a su filmografía, quizá no se reconozca, a priori, su importancia. Eso sí, los que sabemos la significación de su cine en nuestra educación fílmica, en el recuerdo que evocan algunos de sus filmes, hoy nos entristecemos de la pérdida de este cineasta y guionista que merece un hueco destacado ya no en la Historia del Cine, que algunos considerarán, erróneamente, desbordada, si no en la huella que dejó en una época lejana, ya perdida, que muchos echamos de menos en la actualidad. Hablar de John Hughes es hablar de Cine de los 80. Y eso, para algunos, simboliza demasiado como pasar por alto el fallecimiento de uno de sus más ilustres abanderados.
Me voy a ver ahora mismo ‘El club de los cinco’, como homenaje a este creador de realidades juveniles que, por mucho que pasen los años, seguirán vigentes en la memoria.
D.E.P.