martes, 5 de mayo de 2009

'FUCK', viaje al mundo de la palabra "joder"

Joder: (Del lat. futuĕre).
1. intr. malson. Practicar el coito. U. t. c. tr.
2. tr. Molestar, fastidiar. U. t. c. intr. y c. prnl.
3. tr. Destrozar, arruinar, echar a perder. U. t. c. prnl.
Joder.
1. interj. U. para expresar enfado, irritación, asombro, etc.
El documental de 2005 ‘Fuck’, de Steve Anderson, gira en torno a una sola palabra: “fuck”, vocablo que en castellano significa “joder”. El cómico Bill Maher la denominó como la “última palabra malsonante” y que es asumible en cualquier tipo de situación; ya sea alegría, sorpresa, disgusto.... “Joder” es, a estas alturas, una palabra universal. Es curioso comprobar cómo en Estados Unidos la expresión es todavía un término e interjección mostrado como tabú a pesar de ser popularizado en series de televisión, películas, canciones y en la vida diaria de todo yanqui con carácter.
Aquí se analiza como un ejemplo de contradicción entre aquellos que formalizan su utilización sin atender a escándalos de ningún tipo y los proveedores de las libertades que no lo son tanto. ‘Fuck’ es así uno de esos trabajos víctimas de la tramoya moral que infecta a los sectores más conservadores de Estados Unidos y que cuestiona muy seriamente los límites de la censura y la libertad de expresión. Se propone con ello un entretenido e inusual acercamiento a una palabra sometida al análisis a la razón por la que se usa tanta facilidad y los problemas que tienen otros con su uso. ‘Fuck’ examina su impacto a través de varias entrevistas, clips de película y televisión y parte de piezas de animación creadas por el genio de la animación canalla Bill Plympton. En sus entrevistas aparecen académicos y lingüistas que hurgan en la longeva historia de una palabra defendida por actores, directores y escritores que apelan a su derecho a utilizarla.
Lenny Bruce puede ser considerado como uno de sus precursores, ya que en los años 60 fue uno de los primeros cómicos en naturalizar este tipo de situaciones con el idioma o la religión y que eran tomadas como provocaciones. También George Carlin la incluyó en su catálogo de palabras que no se pueden decir en televisión. Personajes como David Milch, Steven Bochco, Alanis Morissette, la actriz porno Tera Patrick, Janeane Garofalo, Ron Jeremy, Eddie Murphy o Pat Boone van sintetizando mediante sus opiniones la gran aceptación que tiene una palabra que, aunque considerada como obscena, une con su permeabilidad varios aspectos de nuestra cultural popular.
Hay varias anécdotas de personalidades reconocidas como Kevin Smith, que afirma, entre sorprendido e irónico, cómo su filme ‘Jay y Bob, el silencioso contraatacan’ tiene el récord mundial de la palabra en una película, que es utilizada para la ocasión 228 veces. Así como el interesante estudio en profundidad que han llevado a cabo los lingüistas Reinhold Aman y Geoffrey Nunberg. De entre las varias anécdotas y opiniones que rodean a la palabra destaca el piragüista que volcó su canoa y cuando tras un interminable tiempo volvió a su posición de remo, no paraba de repetir la palabra “joder” porque casi se ahoga. Las personas que presenciaron el accidente se consternaron de tal manera, que el hombre tuvo que elegir entre pagar una multa de 75 dólares o pasar tres días en la cárcel. Un hecho que evidencia cómo en Estados Unidos sigue condenada al conservadurismo absurdo.