lunes, 16 de febrero de 2009

All Star Phoenix 2009: Sólo "Shaq" rompió la monotonía

Después la más que satisfactoria presentación en el equipo de los ‘rookies’ por parte de Marc Gasol y Rudy Fernández y de la tangada de juzgado del concurso de mates a éste último, el All-Star dejó la sensación de un espectáculo bastante monótono, sin el tipo de juego que se espera de este tipo de acontecimiento deportivo, sin la chispa ‘All Star’ de otras ediciones precedentes. El único que impuso un poco de entretenimiento entre tanta flema de seriedad y apatía en el juego fue un Shaquille O’Neal en su salsa, aportando un poco de esencia y diversión a una fiesta deslucida. También él fue parte de un momento nostálgico, el reencuentro con el que fuera ‘partenaire’ sublime durante los tres anillos que consiguió junto a Kobe Bryant. Esta antigua y mítica sociedad, rota en 2004, fue recompensada con un MVP conjunto en un partido que ganó el Oeste 146 a un Este que anotó 116 puntos.
Pau Gasol se redimió de su primera aparición en aquel All Star de 2006 y anotó 14 puntos y cogió 8 rebotes. Más que notable. Por lo demás, todo fue anodino, con un juego bastante escueto, despojado de cualquier indicio de recreación y alegría. Las superestrellas yanquis, a excepción de algunos cuantos como los citados Bryant, ‘Shaq’ y Gasol, Lebron James, Chris Paul, Wade o Stoudemire, podrían ser definidos en este partido como el soplapollas comentarista de la TNT que se burló de Rudy Fernández la noche del pasado sábado al concretar la salida del jugador español al concurso de mates señalando una lentitud al ritmo de su país de procedencia. El mismo ignorante que en el homenaje de Rudy con la camiseta de Fernando Martín evidenció su grado de incultura e imbecilidad preguntándose si se trataba de una alusión a Ricky Martin. La lentitud del comentarista es de ‘retarded’. La otra lentitud es la se materializó ayer en el US Airways Center de Phoenix, donde, por primera vez en muchos años, el espectáculo brilló por su ausencia y el carnaval de juego de este evento se apagó demasiado pronto, dejando a los millones de espectadores de todo el mundo una sensación de soporífero bostezo. La victoria que permitió al Oeste el sexto triunfo del Partido de las Estrellas de los últimos diez años sólo quedará en el recuerdo por la actitud de ‘Shaq’, ejemplificada en el número de baile del preámbulo y ése espectacular un caño a Dwight Howard que acabó en apoteósico mate y avivando la llama de los legendarios All Star.
Esperemos que el año que viene la 59ª convocatoria de estrellas del mejor baloncesto del mundo, que tendrá en Dallas, en una cancha improvisada en el nuevo estadio que están construyendo como sede deportiva de los Cowboys de la NFL, depare mejores momentos de baloncesto espectáculo que el plomizo partido de anoche.
Como últimos apuntes:
- Lo desagradable que es observar a Shaquille comer chicle dentro de una cancha. Cualquier movimiento de mandíbula y de lengua es idóneo para conseguir ese efecto de asquerosidad que sólo él puede lograr.
- El irritable David Carnicero asegurando, en los albores del partido que “Pau Gasol antes era la estrella de un equipucho como Memphis y ahora formaba parte del mejor equipo de la NBA”, un minuto antes de darle la bienvenida como comentarista a Marc Gasol, precisamente, pívot de los Memphis Grizzlies. Siempre tan indiscreto y desacertado.
- Ver a un guiñapo de tía como Eva Longoria (que aprendido la lección y en vez de ir en plan deportivo pasa por las menos de los estilistas, maquilladores y conservadores que hacen que parezca una diva en ‘Mujeres desesperadas’) apareciera haciendo fotos a su maridito al lado de McCain y señora.
- La entrañable imagen de Bill Russell con su tarta de 75 aniversario.
- La actuación ejemplar de los españoles en un All Star que no ha estado a la altura.