jueves, 27 de noviembre de 2008

Turning point

El ‘turning point’, conocido como punto de giro, es un término utilizado por los guionistas que consiste en la irrupción de un elemento dramático o argumental que cambia la acción desarrollada hasta el momento para hacerla avanzar y modificar la estructura del relato, haciendo que el modelo aristotélico siga su curso lógico. Es el sesgo que motiva que la acción pase a un estado impredecible para poder replantear la cuestión central y sus respuestas y encaminar así la historia a otro nivel narrativo superior.
En la vida, cuando todo parece ir por el camino correcto, cuando se disfruta de un lapso de merecido descanso o de una aparente calma, los acontecimientos se precipitan hacia el caos, hacia el descenso a los infiernos o la mala suerte… llámese como se quiera. En ése momento de incertidumbre, cuando la tragedia roza o golpea la vida real, el punto de giro no hace más que destruir los cimientos de todo lo que te rodea.
Afortunadamente, las cosas, por muy mal que vayan a tu alrededor, aunque no seas tú el protagonista del drama y lo sientas muy cerca, siempre hay que pensar que todo podría haber ido peor. La vida es una película imprevisible que guarda estos puntos de giro cuando más apacible es la historia. Hay que agradecer, no obstante, no se sabe muy bien a qué capricho del destino, el poder mantener la esperanza y la ilusión, poder ver la vida desde un prisma optimista. Es lo único que importa. El sosiego muchas veces se ve truncado por un aciago acontecimiento inesperado. Es el maldito ‘turning point’ vital. Cuando no te lo esperas, se vislumbra un giro total de la acción. Es cuando más se necesita saber que, por mucho que se sufra y que la vida traiga desgracias, siempre hay un ‘happy end’ que te espera.
Y así debe ser.