lunes, 23 de junio de 2008

¡Va fanculo Italia!

La memoria no sólo hará recordar la noche de ayer como una gesta que acabó con la maldición de los cuartos de final, al igual que aquélla que rezaba que España no ganaba en 88 años a Italia y fulminando, de paso, la cruel realidad de las derrotas en una fase final el día 22 de junio. Lo recordaremos también porque con esta importante victoria se exime la deuda con un innoble y despreciable ex deportista, con parte de una nación que deshonran el nombre de un país aglutinados como estúpidos mostrencos que merecían la angustia y tristeza futbolística de ayer, con la grandeza deportiva de un equipo acostumbrado al fracaso. La Historia ha cambiado y tiene un nombre propio que debe pasar con mayúsculas a los anales de este deporte: IKER CASILLAS, el héroe nacional del día de hoy.
El destino parece ahorcar los hábitos. La suerte puede hacer que otro fantasma del pasado como Gus Hiddink, el adalid responsable de que Corea del Sur ganara en complicidad con el árbitro Gamal Al Ghandour una clasificación mundialista injustamente, se lleve también un correctivo.
Ya iba siendo hora de que el fútbol, ese deporte a veces idiotizante y sin sentido, vaya dando una alegría a la afición.