martes, 27 de mayo de 2008

Sydney Pollack en su último adiós

1934-2008
Sin ser uno de los más destacados cineastas de la Generación de la Televisión que comprendieron directores comprometidos como Stuart Rosenberg, Martin Ritt, Sidney Lumet, Arthur Penn, Robert Mulligan, John Frankenheimer o Delbert Mann, Sydney Pollack (que trabajó en series míticas – ‘El fugitivo’ y ‘Misión imposible’-) supo aportar, desde su óptica cinematográfica, el tono políticamente de una época turbulenta para los Estados Unidos, contribuyendo con su posición a aquella necesaria directriz que delimitó un giro hacia la corriente izquierdista en la mejor tradición liberal del cine norteamericano de los 70.
Pollack, siempre a medio camino entre el posicionamiento ideológico y la búsqueda constante por obtener la aquiescencia del público generalista se caracterizó por saber imponer la lógica a la evidencia, por encima de la sugerencia, con un catálogo de filmes inolvidables (otros no tanto) que patentizaron la idiosincrasia de Pollack en un universo plagado de personajes asolados por miserias humanas, donde el aislamiento emocional, en conflicto con historias de amor y soledad, se propagaban hacia vestigios de valores sociales y éticos. Películas como ‘La vida vale más’, ‘Danzad, danzad malditos’, ‘La fortaleza’, ‘Las aventuras de Jeremiah Johnson’, ‘Tal como éramos’, ‘Los tres días del cóndor’, ‘El jinete eléctrico’ (estas cuatro últimas junto a su actor fetiche Robert Redford, con quien repetiría en varias ocasiones), ‘Yakuza’ o dejaron paso a una época de comercialidad donde destacan sus más conocidos títulos ‘Ausencia de malicia’, ‘Tootsie’, ‘Memorias de África’, ‘La tapadera’, el ‘remake’ de ‘Sabrina’ hasta llegar a su último título como realizador, la descompensada ‘La intérprete’.
Sydney Pollack fue un discreto director contracorriente que no dudó en delimitar su discurso a un nivel intertextual y narrativo, siguiendo las modas de las diferentes épocas que se dieron a lo largo de su filmografía, con un estilo frío y muy técnico, podría decirse que algo apático e impersonal, más estructuralista que estético, en ocasiones muy crítico y brillante (como sus películas de finales de los 60 y principios de los 70), en otras demasiado autoindulgente, emblandecido por la indeterminación de su discurso edulcorado. Pollack también trabajó como productor ejecutivo. Bajo su productora Mirage, llevó a buen puerto producciones importantes como ‘Los fabulosos Baker Boys’, ‘En busca de Bobby Fischer’, ‘El talento de Mr Ripley’ y ‘Cold Mountain’, ‘Sentido y sensibilidad’, ‘Oscura seducción’ o la más reciente ‘Michael Clayton’.
Como actor, profesión que desde muy joven quiso desempeñar, ha interpretado papeles secundarios algunas películas; ‘Maridos y mujeres’, ‘El juego de Hollywood’, ‘La muerte os sienta tan bien’, ‘Eyes Wide Shut’ o ‘Michael Clayton’, entre otras, y en series de televisión como ‘Will & Grace’, ‘Loca por ti’ o ‘Los Soprano’.
Sydney Pollack esta madrugada en Los Ángeles a los 73 años víctima de un cáncer diagnosticado hace menos de un año.
D.E.P.