viernes, 9 de mayo de 2008

Review 'Cobardes'

Publireportaje sobre los miedos escolares
Los autores de ‘Tapas’ regresan a la fábula suburbana con una historia sobre miedo que cae en ciertos desequilibrios por la indecisión respecto a su posición ante el asunto.
José Corbacho y Juan Cruz llegaron sin hacer casi ruido con su ópera prima, ‘Tapas’, historia tan natural y sencilla como comprometida con sus humildes propósitos. En aquélla se narraba una tragicomedia urbana en forma de película coral que entrelazaba la vida de siete personas de L'Hospitalet que vivían como podían sus contrariedades, ambiciones, recelos, temores y sobre todo, la compartida soledad. De nuevo, con sus mejores armas narrativas y argumentales, alcanzan parte de las virtudes de aquella notable propuesta con ‘Cobardes’, historia sobre el temido ‘bullying’, esa cruel forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada, violencia reflejada con naturalidad y sin morbo por Cruz y Corbacho, en la que predomina el tono emocional de esos enfrentamientos desnivelados que se producen en las aulas y patios de los centros escolares españoles.
El tono ligero aquí no tiene espacio, pues se presupone una asunción de un matiz más grave a la hora de contar la pesadilla de dos chavales de secundaria, uno víctima y el otro verdugo, de sus motivaciones dentro del colegio, pero de actitudes que devienen en herencia de unos padres que permanecen incomunicados de sus hijos, con otro tipo de temores respecto a sus vástagos, sin saber reaccionar ante profesores cansados de ejercer de progenitores y chavales incapaces de explicar sus miedos. ‘Cobardes’ es un filme sobre el miedo, sobre la vulnerabilidad que éste produce en las personas, sean pequeñas o sean adultos.
A varios niveles, el espectador va profundizando con el joven Garé en esta reflexión sobre la inseguridad, la ansiedad o la tristeza de una etapa difícil. En su voluntad de sencillez, ‘Cobardes’ destaca por intentar evitar el maquineísmo de su discurso, ya que dentro de la trama no hay buenos ni malos, solo una triste realidad de mentiras encubiertas. Pero lo cierto es que sólo lo consigue a ratos. El manifiesto de Cruz y Corbacho, en su buscada honestidad, termina descubriendo sus cartas con un aire de panegírico concienciador, demasiado artificioso y se podría decir que televisivo en su intento de manifestar la realidad, no llegando a proyectar esa falta de comunicación y desvinculación familiar. En ‘Cobardes’ existe una excesiva estereotipación de los personajes, producto más de referencias reales, que de roles con verdadera alma.
Se quiere reflejar una parábola aleccionadora cuyo núcleo pudiera haber sido el epicentro de una trama de impacto sociológico. Sin embargo, no han conseguido su cometido total, pese a que sea muy eficaz su tentativa por mostrar las situaciones que van desfilando por pantalla de una forma íntima y sensible, que echa en falta cierta brillantez en la manifestación realista apuntada en sus diálogos y situaciones, brindando emociones y hechos algo parciales dentro de un drama de gente atemorizada. ‘Cobardes’ termina pareciendo un publireportaje escolar informativo. Los directores no saben muy bien a qué jugar, y en su arbitrariedad, se alejan de los límites tan espinosos que plantean, en una epidérmica utilización de los recursos del mensaje discursivo. Por lo menos y como bien evidenciaron en ‘Tapas’, ambos saben acometer una excelente fusión de los códigos del drama en el reflejo de un malogrado espíritu de fábula suburbana. Pero ya.
Miguel Á. Refoyo "Refo" © 2008