sábado, 12 de abril de 2008

Review 'La familia Savage (The Savages)'

Radiografía de la sociedad individualista
Está claro que el cine independiente ha adulterado su término y sus propósitos a la hora de vender un filme alejado de la gran industria, bebiendo del tópico y el prototipo espiritual de un movimiento que acude a la etiqueta para modernizar su comercialidad. ‘Juno’, de Jason Reitman, es un ejemplo de esa falsa independencia. No así ‘La famlia Savages’, que concibe su razón de ser en una historia pequeña y cotidiana que logra desmarcarse del formulismo vigente y aboga por salirse de los cánones establecidos, una especie de salvaguarda de un potencial ‘off-Hollywood’, en su devastadora aproximación al fantasmal otoño de los mediocres, a la cotidianidad de dos hermanos distanciados que deben reconstruir su deteriorada unión familiar para hacerse cargo de un padre cuyo recuerdo distan mucho de la felicidad.
Los personajes del filme de Tamara Jenkins son extraños de sí mismos que asumen una carga familiar no como una redención individual, que habría sido lo fácil, sino por una obligación descreída y fría. La ruptura de la rutina supone para estos dos hermanos la implicación emocional que reposa siempre en el distanciamiento reflexivo. Por ello, en ‘La familia Savage’ son tan importantes los diálogos como los silencios, el verbo como las miradas silenciosas de un hombre y una mujer sumidos en la amargura y el desasosiego, que han visto como su juventud se ha ido disipando con la frustración de sus sueños y la soledad de un tiempo perdido.
Sin embargo, Jenkins no cae en el sentimentalismo, ni tampoco lo hace en el tremendismo, ya que desmitifica el núcleo de insatisfacción vital con cierta ironía, convirtiendo el melodrama en tragicomedia, con cercanía y realismo, sin recurrir a coartadas genéricas de ningún tipo. La gran baza de la película, no obstante, es la aportación de dos pesos pesados como Laura Linney y Philip Seymour Hoffman, que elevan sus respectivas y compartidas fracasos dentro de la historia con una elevación interpretativa en todo momento extraordinarias.
En ellos recae la diferencia entre lo que podría haber sido un filme correcto con connotaciones televisivas y la acertada radiografía de la sociedad individualista en que vivimos con algo de profundidad que devienen de la teatralidad desarraigada de Bretch. ‘La familia Savage’ con envidiable mirada refleja el egoísmo y el dolor que ocasionan las relaciones familiares, la deuda con los sueños rotos y la responsabilidad familiar que finalmente encuentra una pequeña vía para el optimismo.
Miguel Á. Refoyo "Refo" © 2008