viernes, 11 de abril de 2008

El anatema del fútbol en Antena 3

Cuando se retransmite un partido de clasificación a doble partido en Antena 3, hay una manía que desvirtúa la emoción de estos choques futbolísticos. Primero, la constante estulticia verbal a modo de disparate que sale por la boca de ese bochornoso periodista llamado Manu Sánchez, seguido por el énfasis impostado de un José Antonio Luque que vive en desproporción los choques. Segundo, que cuando un equipo español tiene que jugar los 90 minutos para poder clasificarse para la siguiente fase, a estos narradores les da por engrandecer méritos y cantar victoria antes de tiempo. Pasó el año pasado cuando todos estos profesionales del deporte daban por vencedor al Valencia en el partido de cuartos de final contra el Chelsea en la Champions League. Hace poco, ha sucedido con el Sevilla, que cayó derrotado contra el Fenerbahçe en la tanda de penalties cuando todo parecía una celebración. Por supuesto, para los chicos de Antena 3, esto era algo impensable, pues dentro de sus probabilidades, si un equipo español juega, tiene que ganar. Básicamente, porque ellos lo dicen.
En la funesta veleda de fútbol de hoy para los aficionados a este deporte, el Getafe ha estado en dos ocasiones rozando su clasificación para la semifinal de la Copa de la UEFA. Mientras el debilitado mental Manu Sánchez hacía sus habituales comentarios sin coherencia y era respaldado en sus palabras de “fiesta” y “semifinal” por Luque, un profesional de la talla de Matías Prats advertía con el riesgo de que, por mucho que el Getafe ganara por dos goles, en un partido no se logra la victoria hasta el que árbitro señala el final del encuentro. La injusticia se ha cebado irremediablemente con el equipo y la afición de un modesto que ha despertado la simpatía de un país. Que te metan dos goles en los últimos tres minutos de una prórroga y te arrebaten el sueño de alcanzar unos objetivos deportivos ilusorios, es casi una injuria a la lógica. Lo que ha le ha sucedido al equipo madrileño destruye una merecida quimera, a la vez que enturbia lo que podría haber sido una gesta épica. Pero el fútbol es así.
Lo que hay que preguntarse es por qué cada partido importante que retransmite la sección deportiva de Antena 3 Televisión donde un equipo español se la juega, acaba en tragedia homérica, en un acto de imposible mala suerte ¿Podemos hablar de gafe? ¿de hablar antes de tiempo? ¿de casualidades?...Lo cierto es que, a veces, tanto afán localista por creer en el triunfo de un equipo a toda costa conlleva una subjetividad que no se corresponde en absoluto con la realidad que acontece. Hoy el castigo inmerecido se ha cebado con el Getafe. El próximo bien podría ser la eliminación del Barça. Por el propio bien del fútbol y de los corazones de los millones de aficionados al fútbol en España, lo mejor que es que la cadena privada deje de retransmitir este deporte.