lunes, 17 de marzo de 2008

Review ‘Tenacious D.: Dando la nota (Tenacious D. and the Pick of Destiny)’

Comedia y ‘Rock n’ Roll’
Jack Black es uno de esos actores de comedia que tiene todos los elemento para la identificación con el gran público; es versátil, histriónico, es gracioso y suele abusar en sus característicos gestos y aspavientos. Es solvente y tiene carisma. E incluso cuando se modera y deja de ser una explosión física puede llegar a ser un buen intérprete todoterreno. Black es una máquina de la comedia. Desde hace tiempo se viene hablando de las capacidades del actor como cantante dentro del grupo Tenacious D., creado en 1985 (cuando Black tenía 16 años) junto a Kyle Gass el festival de arte Edinburgh Fringe. Una fusión de talentos que llegó a tener un programa televisivo propio.
The Dust Brothers produjeron su primer disco en 2001. Junto al batería de Nirvana, Foo Fighters y Queens of the stone age Dave Grohl, el guitarrista Warren Fitzgerald de The Vandals y Page McConnell y Steve McDonald como teclista y bajista, respectivamente, conformaron un conjunto musical atípico, fusionando el ‘rock clásico, el heavy metal y una letras que no abandonan en ningún momento el cachondeo y la pérdida de formas sin renunciar a una calidad musical abrumante, patente en ese temazo titulado ‘Tribute’, cuyo vídeo fue elegido entre los diez mejores vídeos de la historia del rock, según la revista Kerrang.
Por supuesto, un fenómeno como este dúo de cariz netamente gamberro y disoluto tenía que tener su oportunidad en la gran pantalla. ‘Tenacious D. and the Pick of Destiny (aquí subtitulada como ‘Dando la nota)’, es la ofrenda cinematográfica para mayor gloria del grupo. En clave de comedia absurda y enloquecida (por supuesto), Black y Gass se autointerpretan en una historia demencial, la de su propio encuentro y el sagrado cometido de conseguir la púa con la que han tocado los mejores guitarristas de la historia para convertirse en el mejor grupo musical del mundo. Una púa confeccionada, según la leyenda, con un diente del mismísimo Satanás y que adjudica inusitado talento musical al guitarrista que la use. Desfilan por ella gente como Meat Loaf, Dio, Dave Grohl (interpretando a un Lucifer que se asemeja al Tim Curry de ‘Legend’) además de cameos como los de Ben Stiller, Tim Robbins, Amy Adams o John C. Reilly haciendo de Sasquatch, en uno de los momentos más alucinógenos de la película.
Un filme, dirigido por Liam Lynch (habitual en la carrera de los D.), que tiene muchos paralelismos con la secuela de ‘Wayne’s World’ o algunas comedias de raigambre ‘rockera’, pero comete demasiados errores dentro de sus planteamientos como para considerarse una comedia a la altura de los propósitos humorísticos que se podían pedir a un filme de estas características, que no duda en acudir en exceso a referentes como ‘Colega ¿dónde está mi coche?’ o ‘Vaya par de fumaos (Harold and Kumar go to White Castle)’, pero sin los destellos de lucidez de éstas.
Con algún ‘gag’ destacable, un arranque excepcional (con versión de ‘Kickapoo’ del Black de niño a su familia ultra conservadora y muy religiosa) y una tónica paródica que planea en todo momento por la chorrada, ‘cock pushups’ de todo tipo y una sensación de situaciones absurdas con referencias al sexo, al rock y a la marihuana, ‘Tenacious D. and the Pick of Destiny’ es un producto totalmente desaprovechado, porque el filón se va diluyendo (sin aburrir, eso sí), hacia la inocua bufonada reiterativa que no va a ningún sitio. Una película prescindible, si tenemos en cuenta la portentosa aportación viodeoclipera del duplo en ‘The greatest song in the world’, ‘Wonderboy’ o la descojonante animación con el sello Spunco de ‘Fuck her gently’. Aún así, le cinta es consciente de sus limitaciones y se limita a hacer que Black pueda ofrecer un gran recital de sí mismo y que Gass aporte su ‘vis cómica’ con cierto estilo y capacidad. No es suficiente para acabar con un ‘power slide’, sin embargo, es un filme destinado a los fans de este grupo o a ver sin prejuicios con unos colegas, muchas birras, algo de tabaco de la risa y ganas de pasarlo bien.