domingo, 9 de marzo de 2008

"El Chiki Chiki" a Eurovisión

Que el actor y humorista David Fernández, con su peculiar personaje Rodolfo Chikilicuatre, vaya a representar a España en el próximo festival de Eurovisión simboliza dos cosas; primero, que en este país todavía sigue funcionando el humor y soltura con la que se resta trascendencia a los temas que se considera “serios”. Segundo, que este certamen en imparable decadencia, rancio y trasnochado, deprimente y lamentable, podrá tener ese apropiado festival de ‘freakies’, que desfilarán por el escenario de Belgrado que se celebrará el próximo 24 de mayo. Además del cachondeo del personaje creado en el programa de Buenafuente, podremos ver el desafío musical de ese pavo de gomaespuma que representará a Irlanda o al abuelo rapero de Croacia. Y eso, contra todo pronóstico, será un aliciente de audiencia aparentemente imprevisto, pues el seguimiento y votación popular de este invento televisivo promete unas risas y un alcance mediático mucho mayor que si hubiera ganado cualquiera de los finalistas de la gala de ayer.
El meme viral de Chikilicuatre constituye un extraño símbolo de los nuevos tiempos que deben renovar este festival; el ‘show’ en clave de humor, el espectáculo que deja a un lado las cuestiones musicales de importancia que ya no tienen cabida en este concurso deslucido por los años. Reconozcamos que hace tiempo Eurovisión no tiene interés y da igual lanzar a otro “triunfito” o simulacro más. Por lo menos, pasémoslo bien. Cuando Fernández acabe este absurdo trayecto, colgará su guitarra de juguete y la broma acabará. Algo que no sucedería con otro aspirante con ínfulas de magnitud musical y sueños discográficos.