jueves, 17 de enero de 2008

Divorcio Express

Visto y no visto.
Dos semanas después de casarse en una ceremonia sin validez legal en Bora Bora, siguiendo un rito similar al que llevaron a cabo hace años Lauren Postigo y Yolanda Mora, o… tal vez no, el actor Eddie Murphy, al que le duran los amoríos menos que regüeldo de sobremesa, y su compañera sentimental, el pibón Tracey Edmonds, se han separado, según la edición digital de People.
Esto, que a cualquier hijo de vecino puede parecer una incoherencia nupcial, en Hollywood es algo que está a la orden del día. El récord lo tuvo muchos años la actriz Drew Barrymore con su primer marido, Jeremy Thomas, con el que pasó por la vicaría y 19 días después dejarían de ser marido y mujer. Repetiría experiencia con el cómico Tom Green, casándose con él en julio del 2001 y en separando sus vidas en diciembre del mismo años. Pero sería superada por ese jumento llamado Britney Spears que, 48 horas después de contraer matrimonio bajo los efectos del alcohol, las drogas y la anormal imbecilidad de la ex Reina del pop, abandonó a su marido, Jason Allen Alexander, y se divorció. Y eso que vamos a obviar los tiempos de Liz Taylor y su colección de bodas.
Hollywood y el mundo de la farándula son así.