jueves, 13 de diciembre de 2007

Review 'Bee Movie (Bee movie)', de Simon J. Smith y Steve Hickner

Enésimo desacierto de Dreamworks
Pese a algún que otro atractivo, el proyecto personal de Jerry Seinfeld es un autocomplaciente filme, falto de inventiva, al que le sobra parte de su cargante moralina ecológica.
‘Bee Movie’ podría haberse convertido en una de las películas de estas próximas Navidades. Sobre el papel, tenía un doble interés; por una parte, es otra tentativa de la factoría Dreamworks que, exceptuando el éxito de ‘Shrek’, sigue sin ofrecer grandes logros dentro de la animación digital (‘Hormigaz’, ‘Chicken Run’, ‘Espantatiburones’ o ‘Madagascar’ como ejemplos más claros). Por otro, su máximo impulsor, productor y guionista no es otro que el incomparable Jerry Seinfeld, uno de los mejores cómicos americanos, demiurgos del ‘stand up comedy’ y rostro popular gracias a una de las más célebres ‘sitcoms’ de la Historia Catódica.
Con esto, la cinta de animación dirigida por Simon J. Smith y Steve Hickner, debería, al menos, haber ambicionado el cambio hacia un humor inteligente y la parodia que se esperaba de los objetivos de Seinfeld. Pero no es así. ‘Bee Movie’ cae en seguida en los tópicos y materias ordinarias del cine animado, en el remedo fácil e indulgente, con ínfulas de agradar tanto a los más pequeños como a los mayores con esas gotas de crítica adulta tras las infantilizadas grafías de sus caracteres, pero sin ningún tipo de distinción e interés.
Se aquí narra la historia de Barry B. Benson (con voz del propio Seinfeld –en la versión española doblada con inesperado acierto por Arturo Valls-), que después de acabar sus estudios choca con la confusión vital de la juventud desorientada al negarse a formar parte de la absurda colectividad que disfruta con el automatismo laboral y la rutina de la colmena. Partiendo de este prometedor arranque, en el que hay cierto efluvio fantástico de distopía social con el fondo existencial de ‘El Graduado’, de Mike Nichols, la abeja emprenderá una aventura por las calles de Nueva York, donde además de conocer a una hermosa joven (y establecer una extraña relación de amistad con ella), descubrirá que los humanos están robando para su beneficio la miel que tanto esfuerzo le significa a su comunidad.
A partir de ese momento, ‘Bee Movie’ comienza a hacer aguas en todo su desarrollo, con mejunje genérico donde todo es legítimo; cine de reflexión social, comedia de ‘gags’, cine judicial, de denuncia, de acción, comedia romántica de enredo, de catástrofes… lo que termina por concederle cierto aire de desaguisado fallido e inconsecuente.
En exceso surrealista, sin mucho sentido a la hora de ‘normalizar’ la relación entre animales y humanos, desperdicia un puñado de buenas ideas que se van diluyendo en los recovecos de un guión insustancial, con algunos golpes divertidos, pero que no van más allá del mero anécdota que la aportación autoparódica de Ray Liotta o Sting. Su fugaz sátira política contra las grandes corporaciones (a Enron, por ejemplo) y su lucro gracias al trabajo de la explotación laboral o la homogeneidad paralela entre la sociedad humana y la colmena de abejas de aquéllos que buscan una oportunidad en el mundo quedan difuminadas con el invariable mensaje medioambiental de una película con abusiva moralina ecológica, escueta y simplista, de criticable ingenuidad a la hora de abordar sus planteamientos.
Consigue, sin mucho acierto, alguna sonrisa amable y el vacuo artificio técnico de alguna de sus secuencias (como en la persecución del camión de ‘Honey Farms’ o la excelente presentación inicial de la colmena), pero ‘Bee Movie’ no deja de cumplir con todos los reiterativos tópicos de las películas de animación, sin hacer tampoco alarde de ápice de suntuosidad tecnológica y tampoco encontrando cualquier atisbo de equilibro interno.
La jugada de Spielberg y Seinfeld carece de humor inspirado y, pese al éxito que está cosechando en taquilla y breves pinceladas de fantasía ecológica, supone uno de los trabajos más autocomplacientes y menos cuidados de DreamWorks Animation. Y, vista la filmografía de este departamento, describir así ‘Bee Movie’, es lo peor que se puede decir de esta anodina película de animación.
Miguel Á. Refoyo "Refo" © 2007