lunes, 3 de diciembre de 2007

Hombres de Deshonor

Como la Camorra en Nápoles o La Ndrangheta en Calabria, en Salamanca tenemos nuestro particular mafia que tiene que ver más con la acepción del término ‘miseria’ que aquella frase acuñada en los principios de estas organizaciones que venía a rezar “Morte alla Francia, Italia Anella!”. Y es que el acalde de esta ciudad, el polichinela que se autoerigió como adalid del Archivo Histórico y lo utilizó como escudo protector y excusa para su campaña electoral, actúa también como brazo ejecutor en la salvaguardia de los objetivos en beneficio de su propia ‘Famiglia’, bien sea para sí mismo así como para un grupo de constructores a los que perdona deudas al Ayuntamiento con cifras mareantes.
Mientras, para paliar estos deslices de sablista y como reflejo de su mala gestión al cargo de una alcaldía que siempre le ha venido grande, el cacique del Lado Oscuro abusa de los ciudadanos robándoles un poquito más (como hacen todos los políticos, pero en una actitud insolente). Así, este autócrata de medio pelo pretende subir las tasas de la recogida de basura un 35%, incrementar el 84,25% el bonobús, el 14% en la depuración del agua, plusvalías hasta el 34% y de 45 euros en el IBI… ¿A quién perjudica esto? Como siempre, en este tipo de decisiones unilaterales y despóticas, al ciudadano humilde, a las personas mayores, a los que tienen que pagar de su bolsillo los caprichos endogámicos del alcalde del bigote con ese aire a lo ‘Julian Muñoz’, personaje al que no le anda a la zaga éste.
Ayer la ciudad salmantina se congregó, por segunda vez en quince días, para protestar por el abuso arbitrario de esta situación. Ayer, 50.000 personas salieron a la calle haciendo que la Plaza Mayor de la ciudad se quedará pequeña. La indignación tiene voz popular. La tiranía calla y actúa en silencio. Es el caos de un dinero, que se cuenta hoy en decenas de millones de euros, despilfarrado en multas sin cobrar, juicios perdidos, caprichos del propio Lanzarote y gastos en publicidad partidista durante las últimas elecciones.