sábado, 22 de diciembre de 2007

06.381, el Gordo de Navidad 2007

Esta mañana, con cierta anticipación, concretamente a las 10:47, cayó el Premio Gordo del Sortero extraordinario de Navidad de la Lotería Nacional en el número 06.381, dotado con tres millones por serie, vendido en Alicante, Asturias, Almería Bilbao, Teruel, Toledo, A Coruña, Madrid y cómo no, en Sort. Es el comienzo de la Navidad, del despilfarre alegre y de todo lo que el anterior post conlleva. En Antena 3 Ramoncín hacía el ridículo con una más que acostumbrada Massiel en la retransmisión del evento. Dicen las malas lenguas que el ex Rey del Pollo Frito (antes de que llegaran los restaurantes de comida rápida Kentucky Fried Chicken) estaba allí porque el año que viene solicita que cada vez que se cante un número, una pequeña proporción de los premios vaya a parar a la SGAE, como derechos de autor de los niños, que son los que cantan.
Bromas aparte… Bueno, no… Aparte, este evento sigue dejando la sempiterna imagen vista una y otra vez; gente eufórica recién tocada por la varita de la suerte que espera, inconsecuentemente, no volver a trabajar el resto de su vida, algunos aseguran que se irán de viaje, o que invertirán en la futura compra de un coche o una casa, otros no saben qué decir, muchos más insisten en la frase insignia cuando toca y que ha utilizado tantas veces el actor Nacho Vidal: “tapar agujeros”, los hay que descorchan botellas y las agitan felices estropeándole el acicalado de peluquería a la señora de al lado. Los demás, miran con cierto recelo. Desde casa, suena esa frase en la cabeza de todo el mundo “ni una puta perra”. El año pasado, en este Abismo, se revelaba que la posibilidad de ser premiado con uno de estos décimos es de una entre 84.999. Dicha hipótesis deja patente la probabilidad de ser uno de esos venturosos que descorchen un cava, champán o espumoso (seamos políticamente correctos) en una ostentación de éxtasis irrepetible. Podemos hacerlo, como síntoma de entusiasmo etílico o porque es el último día que se trabaja antes de vacaciones. Pero no es lo mismo.
También es el instante ‘warholiano’ de los niños del Gordo, que afinan su voz y entonan con orgullo el número agraciado con el máximo premio. Este año, le ha tocado a Álvaro Guerrero, encargado de corear el número y Raúl Barrak, que ha cantado la cifra millonaria. Las cadenas de televisión, sabiendo que es un día con el trabajo hecho (de conexiones y reiteración temática anual), hacen repetir consecutivamente el rosario lotero a los chavales. Sin olvidar, como cada año, que al salón de sorteos de Loterías y Apuestas del Estado, asisten esos míticos ‘freakies’ dispuestos a ser el más chabacano del año.
Cuando acabe el día, las tablas con los números premiados quedarán expuestas siete días al público, para esperar otro nuevo año a repartir su suerte, la misma que se niega a la generalidad popular y que deja la satisfacción a unos pocos recompensados con este día que, oficialmente, abre las Fiestas Navideñas. Felicidades a los que hayan visto cómo su décimo se ha llevado algo. Si no saben qué hacer con tanto dinero, nunca es tarde para ejercer de productor cinematográfico de un cortometraje de éxito aseguro. Pónganse en contacto en el mail de abajo del todo.
Queda inaugurada, por tanto, la Navidad 2007. De nuevo, y con afecto cordial, FELIZ NAVIDAD a todos.