martes, 3 de julio de 2007

K.D. Aubert, Miss Verano Abismal 2007

Se dice que la belleza es un concepto ambiguo. Uno no sabe muy bien hacia dónde mirar cuando imponen los cánones de lo que es bello, en la moda, en el cine, en la televisión, con sus ejemplos de hermosura de efímera transición. Hay esferas que dictan lo que es bello y lo que no. Existen estereotipos que, muchas veces, carecen de esencia en la pertinaz ideología de crear a ese tipo de mujer de pasarela o de estrella de cine de moda que sigue unos estándares que vendan un producto, bien sea una línea de ropa, una colonia o una película. El carácter, los conocimientos y la personalidad no tienen cabida en este mundo que algunos ven como machista al tratar a la mujer como simple búcaro de exposición. La belleza, como término generado de la institución social, deviene en arquetipo, imbricando la mutilación de la conciencia individual. Vale, sí, lo que queráis. Pura soflama que se desmonta muy fácilmente con paradigmas como K.D. Aubert, un portento de ébano que acompaña a la entusiasta adulación y el elogio a la más delicada y portentosa feminidad que despierta, además, los más arcaicos instintos naturales y proclama la admiración a la belleza humana.
Por eso, K.D. Aubert, como en ‘Wayne’s World’, antológica película de culto de Penelope Spheeris, se merece un gran "Schwinnnnnng..." para colocarla muy alto en nuestro cetro de bellezas veraniegas. Esta actriz, a la que hemos visto en el programa ‘Kidnapped’ y en la serie ‘Buffy, la cazavampiros’ y debutara en el cine en ‘El Rey Escorpión’ para seguir una tímida carrera en títulos como ‘Friday after next’ junto a Ice Cube, ‘Hollywood: Departamento de Homicios’ o ‘Frankenfish’, es la musa perfecta de este estío vacacional 2007 a la que adorar.
Ella es la Miss Verano Abismal 2007, absurda categoría inventada sobre la marcha únicamente para destacar la belleza de esta afroamericana a la que comparan, no sin cierto juicio, a Angelina Jolie.