lunes, 7 de mayo de 2007

Bill Nighy, ejemplar actor

Eres un respetado y veterano actor veterano, curtido en la televisión inglesa. Han reconocido tu carrera con multitud de premios, gracias a tus grandes y conmovedores interpretaciones a lo largo de casi tres décadas de dedicación. Has ido labrando un prestigio que embelesa por esa flema británica que tan bien funciona y que te ha dado la oportunidad de ir labrándote una pequeña e interesante filmografía comercial en el cine reciente. Bien sea en comedias (‘Shaun of the Dead’, ‘Love Actually’, ‘The Hitchhiker's Guide to the Galaxy’) como en dramas (‘El jardinero fiel’, ‘Diario de un escándalo’…). Parece que estás de moda. Te involucras en algunos de esos mastodónticos rodajes que deparan un seguro taquillazo y un empujoncito al 'mainstream', a que la gente te conozca un poco más y les suene tu nombre. Ya sabes de antemano que pertenece a las superproducciones más costosas de la historia y que el público va a llenar las salas para ver, como es lógico, las secuelas de ‘Piratas del Caribe’. Bill Nighy interpreta en las dos últimas películas de Gore Verbinski a Davy Jones, un bucanero mitad humano mitad cefalópodo, Amo de las Profundidades del Océano, que tiene una deuda de sangre con el legendario Jack Sparrow.
Lo que nadie te ha dicho es que, para dar vida a Jones, debes ponerte cada día un pijama gris hortera, bordeado con velcros y bolitas blancas, pintarte los ojos como si hubieras mirado por unos prismáticos de esos de coña, la boca a lo Al Johnson en ‘El cantante de Jazz’, colocarte una redecilla en el pelo y un gorrito de presidiario también con bolitas. Con eso, predispones tu mente para creer que eres un temido pirata, el gran villano que dará la réplica a Johnny Depp.
En algunas ocasiones, ser actor de películas manofacturadas por las grandes ‘majors’ es, más que una profesión, un acto de fe, una demostración de profesionalidad. Como en el caso de Nighy, rodando su papel con estas pintas, cagándote cada minuto que pasa en la madre que parió a los imprescindibles efectos especiales digitales que harán de ti el verdadero personaje dentro de la película. Eso es actuar.