viernes, 9 de marzo de 2007

Review al vuelo: ‘Das Leben der Anderen (La vida de los otros)’

La humanidad de HGW XX/7
He tardado bastante en verla. Mucho, diría yo. Pero al fin me acerqué a una pequeña sala cinematográfica para ver las bondades del último filme ganador del Oscar a la mejor película de habla no inglesa en su última edición. Le preguntas respecto a la rivalidad que muchos han querido ver (entre los que me incluyo) con ‘El Laberinto del Fauno’, de Guillermo del Toro, quedaron esclarecidas tras su visionado ¿Es mejor película la alemana que la hispanomexicana? Desde mi punto de vista, no ¿Cinematográficamente es superior? Tampoco ¿Está mejor dirigida? En absoluto ¿Es merecedora del Oscar sobre 'El Fauno...'? Sabiendo cómo reparte estos premios Hollywood, no me cabe ninguna duda ¿Es una digna ganadora? Por completo, rotundamente sí.
‘Das Leben der Anderen (La vida de los otros)’ desglosa una parte de la historia de la Alemania dividida de los 80, cuando la Stasi representaba una opresora policía secreta con la que el régimen comunista de Erich Honecker mantuvo a la República Democrática Alemana sometida desde 1971 hasta 1989, cuando el silencio, la distancia, cualquier susurro perdido ocultaba una libertad coartada, subyugada por aquel régimen. Situados en un tiempo que precedió a la caída del Muro de Berlín, dentro de un contexto tan mefítico como frío y oscuro, el espía de aquella Stasi, Gerd Wiesler, es elegido para vigilar la intimidad de un autor teatral y su musa actriz, supuestamente en contra a la dictadura comunista. Sin embargo, el día a día, la soledad, la rutina, los mecanismos del régimen, hacen que Wiesler se posicione de parte de sus incautos espiados, protegiendo sus intereses por encima de su trabajo.
Para ser una ‘opera prima’, Florian Henckel von Donnersmarck (al que, para abreviar, vamos a llamar "Flori") profesa con una precisión (a veces excesivamente hierática y fría) una magnífica sobriedad que logra reforzar cada gesto y mirada, curtiendo los diálogos de una significación que van mucho más allá del ‘thriller’ político que propone, deteniéndose en los momentos de intimidad, de amor y engaño, los mismos que logran ablandar el corazón de una bestia delatora y espía compartidos en todo momento por el espectador. ‘La vida de los otros’ busca, en el fondo, una venia algo embaucadora a la hora de dibujar las huellas de la política alemana antes de la caía del muro, con una autoindulgente variante acusadora de la intromisión totalitaria del fascismo izquierdista, pero utilizando a la vez la figura de Bertold Bretch como detonante que invoca la misericordia y despierta la humanidad del solitario agente de la Stasi Wiesler. La subversión intelectual que genera la opresión de los poderes sociopolíticos, aquellos que cercenan la libertad y prostituyen la inteligencia le sirven al director para acentuar las anemias personales frente a la tiranía autócrata, para encontrar el objetivo de empatía entre personajes y público que logra con un paradójico distanciamiento.
Una magnífica película trenzada a base de cuestionamientos existenciales y morales, donde verdugos y víctimas representan por igual las dudas, las hendiduras espirituales y las inicuas contradicciones inherentes al ser humano. Pero a pesar de la portentosa capacidad para describir el lapso histórico y los tormentos personales de sus criaturas sin ningún tipo de alarde ni grandilocuencia narrativa, "Flori" rompe su brillante contención con un desenlace atropellado, con inacabables elipsis temporales, con redundancias y elucidaciones que se antojan gratuitas e innecesarias, dilatando sin sentido el final después de haber deleitado al personal con una impresionante historia en la que destaca, de forma muy particular, el trío interpretativo formado por Ulrich Mühe, Martina Gedeck y Sebastian Koch.