lunes, 18 de diciembre de 2006

Nominaciones XXI Edición de los Premios Goya

Inevitablemente, hay que hablar de las nominaciones a los Premios Goya. En mi caso, como diría Bartleby, el entrañable personaje creado de la pluma de Herman Melville, “preferiría no hacerlo”. Me aburre sobremanera. Pero allá vamos, por el compromiso con la actualidad.
Para empezar, la verdad es que poco (o nada) ha sorprendido la lista de candidaturas de esta XXI edición de los Premios de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España que se celebrará el próximo enero y que ha estrenado presidenta en la figura de la guionista y directora Ángeles González Sinde. Todo predecible. Ninguna sorpresa. Y si esto es así, no quiero imaginarme la Gala que nos espera dentro de un mes. Este año, el cine español se ha escudado en la buena marcha comercial (pero sin lanzar cohetes ¿eh?) de alguna películas españolas estrenadas a lo largo de 2006, por lo que la cosa ha sido fácil a la hora de designar a los filmes candidatos; las películas que mejor han funcionado en cartel han sido las elegidas para optar al mayor número de nominaciones. Un hecho reiterativo, que maneja los mismos clichés que llevamos viendo en los últimos años.
Así, era incuestionable el pronóstico: ‘Alatriste’, de Agustín Díaz Yanes, se ha llevado el podium de las menciones (15, nada menos) para los Goya ¿Esto ha pillado a alguien por sorpresa? Evidentemente, no. Si se ha manofacturado una película que ha costado 30 millones de euros y es la más cara de la historia del cine español, pues se nomina a todo lo nominable (incluso su surreal guión) y todos tan contentos. También ha triunfado en esta terna ‘Volver’, de Pedro Almodóvar, quien hace un año, junto a su hermano Agustín, abandonó la Academia, alegando su desacuerdo con el sistema de votaciones de los Goya. Como el año pasado ‘La vida secreta de las palabras’ (filme producido por El Deseo) fue la triunfadora de estos premios, las votaciones han cambiado y su película está nominada a los Globos de Oro y se perfila como una de las candidatas a los Oscar, era inevitable el reconocimiento académico. Por supuesto, si Cannes premia a todas las actrices de la cinta ¿por qué no el cine español?
También ‘Salvador’ ha sido agraciada en la particular pedrea al mencionarse la película de Manel Huerga hasta once veces. Por supuesto, las merecidas 13 nominaciones de ‘El Laberinto del Fauno’, de Guillermo del Toro dejan la incógnita de si el Goya se lo llevará la mejor película y la noche tendrá sabor a tequila o, aludiendo a su nacionalidad mexicana y competencia directa con ‘Volver’, se optará por la redundancia nepotista de la familia del cine español ¿Cómo va a resultar ganadora una película que compite directamente con Almodóvar en la carrera por los Oscar?
Sin duda alguna, este año, vistos los mediocres resultados que han superado al nefasto 2005, requiere un grito a voces que sugerirá una mejora, vanagloriándose de la actual situación de la cinematografía patria sin reconocer que aún se está muy lejos de ir por el buen camino. Hay que admitir, no obstante, que en esta lista de nominaciones se encuentra lo más granado de este año en cuanto a cine español se refiere, pero a su vez, que hay bien poco donde escoger, sabiendo que con la calidad de estos cuatro títulos se mejora notablemente el descalabro del año pasado. Es la excusa, la defensa discursiva en la que se ampara el cine español.
Por supuesto que en las nominaciones hay títulos que acicalan un poco la misérrima decadencia de los que no están, concretando títulos que escapan a nulos incentivos de cambio o novedad y han logrado un merecido interés; véanse ‘AzulOscuroCasiNegro’, de Daniel Sánchez Arévalo, ‘La noche de los girasoles’, de Jorge Sánchez Cabezudo o ‘Un franco, 14 pesetas’, de Carlos Iglesias. Curiosamente, tres de los cuatro (junto a Javier Rebollo, por 'Lo que sé de Lola' –que no he visto-) aspirantes a Mejor Dirección Novel. Un acontecimiento que invoca a la reflexión.
Por lo demás, nos esperan los mismos bostezos de una gala que siempre depara alguna sorpresa y algún que otro ridículo que analizar, otro palmarés previsible y apático, encomiada falsedad y un Goya de Honor a Tadeo Villalba. Otra fiesta que prolongue, otro año más, una mortecina situación incalificable y, por supuesto, jamás admitida.
Todas las nominaciones, aquí.