sábado, 30 de diciembre de 2006

Las llaves

Aquí están, amigos.
Son las llaves de la libertad, de la independencia, de la felicidad, de la manumisión vital y territorial, del verdadero Refoworld donde se fraguarán nuevos proyectos de toda índole y condición, donde dar rienda suelta a la armonía solidaria conmigo mismo.
Ha llegado la esperada hora de la convivencia en pareja con la luz trascendental, imprescindible en mi vida, que es Myrian.
Estamos de mudanza, acometemos una alegre variación de la rutina, radical, intensa y substancial, esta vez, juntos.
Hoy, pese a que las circunstancias sociales no hayan comulgado con esta pequeña noticia, es un día feliz. Al menos para mí.