miércoles, 6 de diciembre de 2006

'Happy feet': enésima negligencia de doblaje en la animación digital

Ayer se estrenó en salas comerciales ‘Happy Feet’, la nueva cinta de animación dirigida por el otrora ‘wild road runner’ George Miller, que se apaciguó con cerditos parlantes en el acomodaticio mundo del target infantil. Esta nueva apuesta navideña por el cine familiar ha entrado con buen pie, ya que fue capaz de imponerse a ‘Casino Royale’ debutando con 42,3 millones de dólares sobre los 40,6 millones de la última aventura del agente 007 en su primer fin de semana de exhibición en USA.
Cuando uno lee que Elijah Wood, Robin Williams, Hugh Jackman o Nicole Kidman son las voces de la versión original de ‘Happy Feet’ espera que la cinta tenga su aquél, el esperado incentivo que suelen congregar este tipo de porducciones animadas digitalmente a la hora de convergir en el armónico equilibrio del divertimento dirigido tanto a niños como a adultos.
Bien, todo este plantel queda devastado por una execrable nueva (aunque no tanto) tendencia que se da en nuestro país. Aquí nos hemos acostumbrado a que aficionados ajenos a la profesión de doblaje (labor que, en buen juicio, tendría que desaparecer) que creen actuar, laceren las cintas de animación digital llegadas de todas las partes del mundo. Aquí, los protagonistas de la cinta de Miller son el infame Carlos Latre y el no menos ignominioso Alexis Valdés, un tipo con la misma gracia que padecer síndrome diarreico agudo. La polémica está servida y siempre salpica este contexto de películas de animación ¿Por qué hay famosillos de medio pelo empeñados en doblar animación y existe gente imponiéndolos sin ningún tipo de rubor?
En España se han habituado a descuartizar los excelentes productos foráneos con esta aberración normalizada; Paco León se cargó sin ningún tipo de prejuicio ‘Madagascar’ (junto al citado Valdés) y ‘Valiant’, la dicción de Fernando Tejero hizo lo propio con ‘El espantatiburones’, Fele Martínez, Gurruchaga y María Esteve desdibujaron ‘Ratónpolis’, la voz de pito de Elena Anaya y Carlos Jean hicieron lo mismo con ‘Arthur y los Minimoys’ y gente tan incompetente para el gremio como Fran Perea, Pepe Viyuela, Anabel Alonso, Manel Fuentes, Esther Arroyo, el dúo Gomaespuma, Michel Brown (que sustituyó nada menos que a Bruce Willis en ‘Vecinos Invasores’) o Luis Merlo han simbolizado algunos ejemplos de esta ridícula tendencia a estropear los excelentes filmes animados llegados de Estados Unidos. Como en ‘Cars’, con el insípido calvo de Telecinco apareando sin ningún pudor la F1 y la Nascar sólo para que el insípido e insubstancial Fernando Alonso tuviera una estúpida frase como publicidad engañosa de cara a los seguidores de este deporte.
La desincronización, la chapuza y el desacierto seguirán constantes mientras siga habiendo intereses de por medio. Unos intereses que crean un único damnificado que es, al fin y al cabo, un espectador que, para disfrutar de este tipo de filmes, tiene que recurrir al DVD meses después del estreno de la película. Siempre y cuando no viva en una gran capital… ¿Hablamos de una mayor proliferación de cines en V.O.S. en sitios que no sean Madrid o Barcelona? Tal vez otro día.
Feliz puente a todos.