martes, 16 de mayo de 2006

Sensacional regalo: Basura postal

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Ayer por la tarde, después de disfrutar de ‘Slither’ (de la cual daré buena cuenta a lo largo de la semana), llegué a casa como un día cualquiera, con el nuevo ‘Dirigido por…’ Especial Aventuras en la Mar debajo del brazo y me dispuse a abrir el buzón. Entre la publicidad de algunas grandes superficies comerciales y supermercados, otra de cerrajeros y algún que otro periódico gratuito, había un acuse de recibo con el distintivo ‘MensaExpress’, que anunciaba el siguiente texto “Espera recogida el artículo remitido a su nombre sin cargo alguno por Interprom. Avisamos para su recogida antes de 48 h. llamando al teléfono indicado. Gracias”.
¿Y cuál es el regalo? Supuestamente, un sistema de cine en casa Dolby Digital Stereo, con portes pagados y con un número de referencia. Todo muy real. Con apariencia de certificado postal. Como en esta vida nadie te regala nada, me dio por leer el reverso. La letra pequeña casi no se podía leer, estaba distorsionada y diluida para evitar que sea casi imperceptible a los ojos de cualquiera que no lea con lupa. Una sucia maniobra que deja claro hasta qué punto llega la mala hostia de estos timadores comerciales con tal de soltar la típica charlatanería que no le interesa a nadie. Por supuesto, el teléfono de contacto es un 902 en el que, por lo visto, te ofrecen una simpática y fastidiosa perorata.
La intención de este tipo de empresas fraudulentas es que vayas a engullir una soporífera monserga sobre vete a saber qué promoción, charlas interminables de tres o cuatro horas con un único designio: vender la moto. Unas veces ofertando vacaciones, otras enciclopedias, en algunos casos colchones… Todo, a cambio del ‘oro y el moro’; sistemas de cine en casa dolby stereo, reproductores dvd, televisiones último modelo, tarjetas regalos de El Corte Inglés, Playstations, bonos en hoteles de lujo… Regalos que, obviamente, nunca llegan a materializarse porque el sueldo del pobre inocente que acude a estas charlas no se corresponde con las expectativas de la encuesta.
Por supuesto, no descubro nada nuevo, ya que este tipo de farsas están a la orden del día, pero el riesgo de este ‘MensaExpress’ es lo bien embozada que viene la estafa postal, con envoltorio profesional, incluyendo su logo falsificado de Seur y con el albarán idéntico a la de cualquier empresa de servicios y transportes. Ante esto, cabe reflexionar. La Agencia Española de Protección de Datos se limpia las manos, nuestro nombre, dirección y teléfono son mercancía barata que transita por los sumideros de información comercial, sin que nosotros podamos hacer nada. En este caso concreto, es Burmasat Consulting, S.L. mañana será otra. Nuestro buzón saturado de mierda en forma de regalo postal.