miércoles, 10 de mayo de 2006

Grandes gestas deportivas: Perfumerías Avenida, campeón de liga

Acostumbrados a las grandes gestas deportivas, siempre delimitamos nuestra atención en aquellos deportes que tienen una repercusión mediática unificada al ‘mainstream’ deportivo. Cuando Fernando Alonso, por ejemplo, se rasca el sobaco u otras partes que no vienen a cuento comentar en este espacio, inmediatamente, tenemos al ínclito (o eso se cree él) Antonio Lobato en Tele 5 asegurando con cierta gravedad en su semblante que “Al campeón le pica algo”. Es así de triste. Y demos gracia a que no nos analicen diariamente la orina del campeón del mundo de F1.
Lo mismo sucede cuando cualquier evento intrascendente que protagonizan efigies endiosadas del Barça o el Real Madrid, actos que encumbran la ignorancia colectiva hasta límites insospechados. Pero… ¿Qué sucede con aquellos pequeños héroes o heroínas que con su esfuerzo y gestas ennoblecen el deporte en cualquiera de sus disciplinas? Pues, obviamente, que terminan siendo absorbidos por el desinterés del público generalista, cayendo en una afrentosa ausencia de atención mediática, eclipsados por cualquier gilipollez protagonizada por las supuestas impuestas estrellas deportivas.
Esto es lo que va a pasar hoy con el título de liga de baloncesto femenino conseguido en la noche de ayer por el conjunto salmantino Perfumerias Avenida, que conquistó la gloria tras derrotar en el cuarto partido de la final al U.B. Barcelona por 57-50 y completar un parcial de 3-1, completando una temporada de fantasía deportiva obteniendo el doblete que supone haber ganado la liga y el título de campeón de la Copa de la Reina. Por eso, desde el Abismo, quiero felicitar a este equipo que dirige José Ignacio Hernández compuesto por figuras como Nuria Martínez, Laura Camps, Elena Tornikidou, Taj McWilliams y demás jugadoras por la consecución del título y por apasionar a una ciudad que tiene en este pequeño equipo de baloncesto su máximo orgullo deportivo.
Pero eso, amigos, da igual. Porque todo esto se perderá como lágrimas en la lluvia.