jueves, 13 de abril de 2006

Descanso Abismal en Semana Santa

Llega la Semana Santa, época de tradición, de fanatismo religioso atenuado, de cofradías, de saetas, de inesperadas lluvias (aunque este año, en este terreno, haya sosiego), de costaleros, de acólitos y priostes, de insignias y estandartes, de emoción e indiferencia a partes racionadas y de paganía sacra alcoholizada. Pero también de la dulce tregua suspensiva y del descanso ocioso que a todos nos viene tan bien. Un lapso temporal de esos en que nos gusta “hacer nada y tocarnos los huevos”.
Respiro inactivo que afecta a esta blog durante algunos días de distensión, descanso y asueto en los que la ciudad elegida para la ociosidad ha sido Gijón. Ay… mi vuelta al Cantábrico, el regreso al norte. Allí podré disfrutar de su rica gastronomía y regando el gaznate con sidra, de la fiesta y el júbilo. Podré admirar sus edificios de arquitectura modernistas, sus incomparables playas, la casa de Jovellanos o el parque de Isabel la Católica, donde se rodó ‘H5N1’, el mítico corto de Jim-Box, con el que me reuniré para hacer aún más mítica la experiencia.
Cuatro días de calma, sin trabajo, sin nada en que pensar, sin plantear temas sobre los que redactar, sin recabar información, sin escribir… ¿Hay algo más placentero para un triste blogger sometido diariamente al trabajo y a la puta bitácora virtual como la suspensión de los contenidos por unos días a cambio de un sosegante recreo temporal?
Volveré la próxima semana con la crónica del viaje, la crítica de ‘V de Vendetta’ y la de 'Plan Oculto', con algunas líneas olvidadas para ‘Volver’, de Almodóvar o ‘Revolver’, que no es una secuela de la misma, sino la última cinta de Guy Ritchie, mi reacción ante ‘Azuloscurocasinegro’, la segunda parte del especial abierto para ‘Donnie Darko’ o tal vez la del dossier de Polanski, la próxima presentación en la FNAC de Callao en Madrid de ‘El límite’, más proyectos sinsentido y demás temas superficiales como los que estáis acostumbrados a embucharos visualmente a través de este Abismo que se despide con un sabio consejo: “Nunca bajéis las escaleras con las manos en los bolsillos”.