jueves, 30 de marzo de 2006

Scarlett Johansson, la más sexy para FHM

La revista masculina FHM (de esas en las que se habla de temas genéricos que se suponen de interés para los hombres) han seleccionado su célebre lista anual de ‘100 Sexiest Women in the World’, es decir las 100 chotorras que, al menos para los lectores de este magazine de prosaico alcance, ponen más burros a gran parte de la población de varones.
Las diez primeras son las siguientes:
1) Scarlett Johansson.
2) Angelina Jolie.
3) Jessica Alba.
4) Jesica Simpson.
5) Keira Knightley.
6) Halle Berry.
7) Jenny McCarthy.
8) Maria Sharapova.
9) Carmen Electra.
10) Teri Hatcher.
Scarlett Johansson es el rostro de moda.
Johansson nació en Manhattan (Nueva York), el 22 de noviembre de 1984. Su padre es el constructor danés Karlsten Johansson, y su madre, de ascendencia polaca y con la que reside en Los Ángeles, se llama Melanie, una figura trascendente en la vida de Scarlett, ya que fue ella la que desde el principio tenía claro que sus hijos eran monísimos y que el espectáculo era su futuro (no está claro si se refiere al futuro de la madre o de los hijos). Lo cierto es que, en cuanto sus cuatro hijos crecieron un poco, se dedicó a pasearlos por el mundo de los castings infantiles. Desde su niñez, la Johansson se preparó para ser actriz, estudiando en el Professional's Children School de Manhattan y en el prestigioso Lee Strasberg Theatre Institute. Y al parecer esa base le ha servido para convertirse en uno de los rostros más reclamados del cine actual.
Su representación teatral junto a Ethan Hawke en la obra Off-Broadway ‘Sophistry’ logró que los ejecutivos de Hollywood se fijasen en sus dotes como intérprete, debutando brevemente en ‘Un muchacho llamado Norte’, película con la que debutó en 1994 de la mano de Rob Reiner en un pequeño papel secundario. Después de varios papeles en personajes secundarios, Scarlett conseguiría su primer papel protagonista en ‘Manny & Lo’, una ‘road movie’ de viaje iniciático que la llevaría a estar nominada a la mejor actriz en los Independent Spirit Awards del año 1997. Una interpretación que llamó la atención de Robert Redford, que la dirigiría y lanzaría a una considerable fama con ‘El hombre que susurraba a los caballos’, la confirmación como la gran promesa interpretativa del cine de Hollywood.
Pero lejos de inmiscuirse en la rápida fama y buscar producciones que lanzaran definitivamente su nombre, Scarlett prefirió buscar proyectos con los que crecer como actriz, siempre bajo las órdenes de directores que potenciaran su interpretación y aprendizaje en el mundo del cine; Terry Zwigoff en ‘Ghost World’, los hermanos Coen en ‘El hombre que nunca estuvo allí’ y sus mejores y más importantes actuaciones hasta el momento, ‘Lost in traslation’, de Sofia Coppola y ‘La joven de la Perla’ de Peter Webber demostraron que Johansson además de una cara bonita (es el rostro oficial de Calvin Klein Cosmetics Company) es una estupendísima actriz; ‘Love Song for Bobby Long’, junto a John Travolta, ‘A Good Woman’, basada en ‘El abanico de Lady Windermere’, ‘Synergy’, a las órdenes de los hermanos Weitz y ‘La dalia negra’, adaptación de una novela de James Ellroy a cargo de Brian De Palma han sido sus últimos trabajos antes de convertirse en la nueva musa de Woody Allen, con el que ha trabajado en sus dos últimos filmes: ‘Match Point’ y el nuevo título inédito del realizador neoyorquino.
Además, 'Napoleon and Betsy', de Benjamin Ross, 'The Prestige', de Christopher Nolan y 'The Nannie Diaries', de Shari Springer Berman y Robert Pulcini esperan en la agenda de esta actriz de moda.
Lo que está claro es que Scarlett es una de las pocas y actuales actrices capaces de sublimar su talento con una emocionante galería de miradas comedidas, de poderosos mutismos adaptados a sus introvertidos personajes que la actriz sabe moldear con una perfección fuera de toda duda. Scarlett Johansson, es una actriz de talento inalcanzable y voz perturbadora, que sabe indeterminar su talento con una apreciable madurez, ofreciendo (no siempre, eso sí) auténticas exhibiciones de equilibrio y naturalidad, de hipnótica, sensible y excepcional calidad interpretativa. Algo que pueden decir muy pocas actrices en el actual cine norteamericano.