domingo, 6 de noviembre de 2005

Historia de las Ferias

“La diversión no supone el gran objetivo de la vida, pero aporta entusiasmo y establece una solemne mejora en la calidad humana”.
(Phineas Taylor Barnum, empresario de espectáculos estadounidense).
Animación desordenada, verborrea en boca de vociferantes maestros de ceremonias, paraninfos con espectaculares neones, atracciones de feria, fascinaciones sociales en forma de ocio extravagante, centros vacacionales de playa o pabellones de baile atrajeron a gran parte de la población estadounidense en la América de 1880, periplo en la que la inacción era aprovechada para compartir nuevas formas del ocio y relativizar nuevas relaciones sociales de un modo desenfadado y atrevido.
Hoteles de lujo, enormes ferrys, carreras de camellos (¡avanti a tutti!), las célebres ‘Sutro Baths’, impresionantes toboganes de raíles, bailes de concurso, el ‘Infierno de Dante’, salones de espejos deformantes, norias, atracciones…
Todo ello se puede ver en la exposición de abrumante interés histórico ‘Amusing America’. Una pena que sea en San Francisco.