miércoles, 19 de octubre de 2005

Un mito televisivo

Aquélla legendaria sintonía que abría y cerraba la serie. Aquélla maronieta que tanto me aterró cuando yo era sólo un infante aficionado a todo lo que oliera a catódico, sin importarme los rombos. Aquél padre divertidamente loco y estrafalario. Un personaje gay entrañable llamado Jodie Dallas. Un mayordomo negro.
Cinismo y humor corrosivo.
Dos familias, los Campbell y los Tate, que nunca olvidaré.
Qué recuerdos.