lunes, 31 de octubre de 2005

Noche de Halloween

Como el año pasado ya conté en esta misma fosa aséptica cual era el origen de la noche de Halloween y su genealogía pagana enraizada en la creencia nigromántica y significación, acomodada a la actualidad con su conceptual nepotismo hacia la mercantilización, este año pincháis el enlace y os ponéis al corriente sobre la palabra Halloween, que provine del arcaico ‘All-hallow even’ y de toda la raigambre fabulesca de los colonos ingleses e irlandeses al incorporar sus tradiciones con la festividad del día de la brujas y el día de Difuntos.
Halloween es una moda más, como muchas otras, que sirve como inmejorable excusa para salir de fiesta, para lanzarse sin prejuicios al desaforado jolgorio dipsómano.
Y eso es lo que voy a hacer yo hoy. Así que seguid mi ejemplo y, disfrazados o no, salid a gritar aquello de “Truco o trato” ¿O era “Susto o caramelo”? ¿Qué tal si mejor utilizamos “Susto o muerte”?
En fin, voy a divertirme, amigos del Abismo. Pero entretanto no dejéis de visitar esta página dedicada a los mejores diseños de las típicas Calabazas de Halloween. Merece la pena.