viernes, 3 de junio de 2005

¡La madre que lo parió!

3-6, 6-4, 4-6 y 3-6
“Manacorí”, es el pertinaz gentilicio que más esgrimen los medios para nombrar a Rafa Nadal, un ‘crack’de la raqueta destinado a ser uno de los tenistas más grandes que ha dado España y, visto lo visto, la historia de este deporte.
Todo lo aburrido que han tenido los anodinos comentarios de un doliente verbal (hasta las ovejas se duermen con sus análisis) como Emilio Sánchez-Vicario se ha subsanado con el grandioso juego de un joven combativo, luchador, un ganador que jugará su primera final de un Grand Slam tras derrotar al número uno del mundo, el suizo Roger Federer, precisamente en su primera participación en Roland Garros.
El futuro es suyo.