martes, 7 de junio de 2005

Hablando de 'Jackass'...


Hablando ayer de Steve-O, cierto es que a veces la barbarie suele ser un evento de lo más divertido. Las envilecidas dosis de imágenes activadas con un factor de descarrío han tenido ese éxito descomunal del que hablé aquí ayer. Pero todo es más divertido cuando se traslada al entorno personal. Lo cerril, en momentos de colectividad amiguetil desprovista de retraimiento llevado (o no) por una reunión de amigos de toda la vida en una cenáculo de dipsomanía pura y dura suele dejarnos momentos irrepetibles, cuando el lado más salvaje de nuestro entorno sale a flote, cuando la civilización se convierte en una neurasténica cámara que define nuestras descerebradas ocurrencias.
Una de estos momentos míticos sucedieron durante la gran fiesta de despedida de soltero de Rafa “Perillas” el 1 de mayo de 2003, cuando surgió la oportunidad de realizar nuestro particular ‘Jackass’, cóctel explosivo y agresivo de desbordante exaltación de la amistad y las irreprimibles ganas de divertirse.
Cual aguerridos Johnnys Knoxvilles o Steves-Os, Rafa “Perillas” y Alvarito "Vodka", dos de mis mejores y más venerados amigos, se erigieron en terroristas audiovisuales de un vídeo tan mítico que no he podido guardar después de saber componer videoposts. Como idólatras de John Waters, estos dos entrañables colegas protagonizaron uno de los momentos más míticos en la retina de un colectivo caracterizado en todo momento por saber reírse de sí mismo y disfrutar cada minuto como si fuera el último. Un absurdo fue un momento imborrable.
Tanto Rafa “Perillas” como Alvarito son, probablemente dos de los tipos más divertidos que uno se pueda encontrar en esta vida. De esa estirpe con un aura especial que convoca espíritus que ni siquiera existen. Individuos con los que la risa está asegurada. Durante unas horas llenamos nuestro cerebro de alcohol, las ideas se pierden en un cúmulo de surreales visiones, de chistes sin sentido, de vida al revés. Junto a estos dos “Movidens” he compartido los más destacados instantes de diversión lúdico-etílica. Un saludo desde aquí.